La diputada por Durazno, Magela Rinaldi (Frente Amplio), salió al cruce de cuestionamientos surgidos en la Junta Departamental por la reducción de obras previstas en el plan de universalización del saneamiento. La legisladora sostuvo que la replanificación responde a problemas heredados de gestión y aseguró que el proyecto original comprometía recursos superiores a los disponibles.
por Enrique Antonio
La discusión sobre el plan de universalización del saneamiento sumó una nueva respuesta política luego de los reclamos expresados en la Junta Departamental por ediles de la coalición, quienes cuestionaron la exclusión de localidades duraznenses tras la reformulación del proyecto impulsado por OSE.
En ese contexto, la diputada Magela Rinaldi (Frente Amplio) defendió la decisión adoptada por el actual gobierno y sostuvo que la reducción de obras responde a problemas financieros y de planificación heredados del período anterior.
“No es una cuestión antojadiza de este gobierno, sino que tiene argumentos sólidos”, expresó.
Respuesta a reclamos surgidos desde la Junta Departamental
Rinaldi señaló que volvió a abordar el tema luego de escuchar intervenciones de ediles departamentales manifestando preocupación por la reducción de obras inicialmente previstas para Durazno.
Hasta el momento (según indicó) las actuaciones confirmadas incluyen obras en Sarandí del Yí y trabajos vinculados a los barrios Moroni y La Lanera en la capital departamental.
Sin embargo, reconoció que varias localidades inicialmente anunciadas quedaron fuera de la nueva planificación.
“Se prometió más de lo que realmente podía ejecutarse”
Uno de los puntos centrales de la respuesta estuvo orientado a cuestionar el diseño original del programa impulsado durante el gobierno anterior.
La diputada afirmó que el proyecto fue presentado con un alcance que posteriormente no tuvo respaldo técnico ni financiero suficiente.
“Era un proyecto que prometía mucho, pero no estaban los estudios completos y además había muchos errores”, sostuvo.
Entre los problemas mencionados enumeró: ausencia de proyectos ejecutivos terminados,
planificación de obras en zonas inundables, falta de contemplación de conexiones domiciliarias y omisiones vinculadas a normativa ambiental.
La diferencia entre fondos disponibles y compromisos asumidos
Uno de los datos más relevantes aportados por Rinaldi refiere a la relación entre financiamiento obtenido y compromisos asumidos.
Según explicó, OSE contaba con un préstamo cercano a los 323 millones de dólares, pero el plan habría generado compromisos por aproximadamente 600 millones de dólares.
“OSE tenía un préstamo de 323 millones de dólares, pero asumió compromisos por 600 millones”, afirmó.
Para la legisladora, esa diferencia terminó dejando al organismo en una situación financiera compleja.
“Dejaron a OSE un contrato desfinanciado y lleno de problemas”, expresó.
La reformulación como intento de volver viable el proyecto
Rinaldi defendió que la actual administración optó por una replanificación del programa, priorizando iniciativas consideradas ejecutables con recursos disponibles.
“Esto llevó a que este gobierno presentara un proyecto que realmente se pueda llevar adelante”, señaló.
Desde su visión, el ajuste busca transformar compromisos inicialmente anunciados en obras concretas posibles de ejecutar.
“Hay que poner honestidad en el debate”
Hacia el cierre de su exposición, la diputada pidió discutir el tema incorporando información sobre la situación financiera y técnica heredada.
“Me parece importante ponerle un poco de honestidad a este tema”, concluyó.
Dos visiones enfrentadas sobre el saneamiento
Las declaraciones de Rinaldi profundizan una discusión instalada en Durazno durante las últimas semanas.
Mientras ediles del Partido Nacional han cuestionado que localidades previstas inicialmente quedarán excluidas, argumentando una mayor concentración de inversiones en otras zonas del país, desde el Frente Amplio la explicación apunta a que el proyecto original prometió más obras de las que realmente podía financiar.
