Durazno revivió una final histórica: Paraguay venció 2-1 a Uruguay en el Partido de las Leyendas, una jornada marcada por la solidaridad

El estadio Landoni recibió a históricos futbolistas de Uruguay y Paraguay en una nueva edición del Partido de las Leyendas. El encuentro, que recreó el espíritu de la final de la Copa América 2011, reunió a figuras inolvidables del fútbol sudamericano y tuvo además un fuerte componente solidario.

por Enrique Antonio

Por una tarde, Durazno dejó de mirar el pasado para volver a vivirlo. El estadio Octavio Silvestre Landoni fue escenario del Partido de las Leyendas, un encuentro entre exjugadores históricos de las selecciones de Uruguay y Paraguay, que permitió revivir una rivalidad reciente y muy recordada: la final de la Copa América 2011, cuando la Celeste levantó su decimoquinto título continental.

Esta vez el resultado favoreció a la albirroja, que se impuso 2 a 1 tras comenzar en desventaja. Pero el marcador fue apenas una excusa. El verdadero sentido de la jornada estuvo en el reencuentro entre ídolos y público, y en el objetivo solidario detrás del espectáculo.

Un partido para volver a encontrarse

El evento acercó a cientos de hinchas con futbolistas que marcaron una época. Figuras que durante años fueron observadas desde una tribuna o una pantalla estuvieron nuevamente al alcance de la gente.

Ese era uno de los principales objetivos del encuentro: generar un vínculo entre las leyendas del fútbol y uno de los componentes más genuinos del deporte, los hinchas.

Fotografías, autógrafos y saludos acompañaron una jornada que tuvo más clima de celebración que de competencia.

Además del atractivo deportivo, el Partido de las Leyendas tuvo una fuerte impronta solidaria.

Lo recaudado mediante entradas y alimentos no perecederos será destinado a exfutbolistas que actualmente atraviesan situaciones económicas complejas.

La revancha de 2011

En la previa, Sebastián “Loco” Abreu había encendido el ambiente desde sus redes sociales al hablar de una posible “revancha” de aquella final continental disputada hace quince años.

Y fue justamente Abreu quien abrió el marcador para Uruguay. El delantero convirtió de cabeza luego de un centro de Diego Forlán, repitiendo una conexión que despertó aplausos y recuerdos entre los presentes.

Por momentos, el tiempo pareció detenerse.

Sin embargo, Paraguay reaccionó en el complemento y logró revertir el resultado con anotaciones de Jorge González y Lucas Barrios, quedándose con el triunfo por 2-1.

Una constelación de figuras en Durazno

El equipo uruguayo reunió nombres emblemáticos como Diego Forlán, Diego Lugano, Diego Godín, Jorge Fucile, Walter Gargano, Cristian Rodríguez, Mauricio Victorino, Andrés Scotti, Álvaro Pereira, Sebastián Abreu y Rubén Paz, entre otros.

Del lado paraguayo dijeron presente históricos como Paulo Da Silva, Darío Verón, Roberto Acuña, Marcelo Estigarribia, Jonathan Santana y Lucas Barrios.

También destacó el banco celeste, integrado por referentes del fútbol uruguayo como Antonio Alzamendi, Gregorio Pérez, Gerardo Pelusso y Álvaro Gutiérrez.

Una fiesta deportiva para el centro del país

Más allá del resultado, el encuentro volvió a demostrar la capacidad de Durazno para recibir eventos deportivos de gran convocatoria y posicionarse como escenario para actividades que mezclan deporte, memoria y compromiso social.

Porque hubo goles, sí. Hubo victoria paraguaya. Pero el verdadero triunfo estuvo en otra parte: en recordar, compartir y ayudar.

Y por una tarde, las leyendas volvieron a juga