El edil Javier Niche explicó los motivos del pedido de informes presentado sobre la obra de la terminal y shopping de Durazno, señalando inquietudes vinculadas a modificaciones en el proyecto original, controles de la Intendencia, demoras en la ejecución y aspectos laborales relacionados con la concesión.
Bueno Javier, gracias por estos minutos para conversar contigo. Importante lo que planteaste en la Junta este pasado jueves y que tiene que ver justamente con información respecto a la terminal y el shopping de Durazno, ¿es así?
—Sí. En virtud de todos los trascendidos que ha habido en estos últimos días, nos reunimos conjuntamente con Claudio González, edil del MPP, y estuvimos evaluando realizar un pedido de informes con la seriedad necesaria que atañe al caso, sobre todo por los insumos que maneja, por la importancia de la obra y por lo que afecta a la población duraznense. Nosotros no nos basamos en trascendidos, sino en tratar de llevar un control exacto con respecto al pliego licitatorio.
Todas las preguntas versaron sobre eso: sobre la posibilidad de modificaciones que pueda tener el concesionario en cuanto al proyecto, si lo puede modificar o no, y sobre los informes de avance de obra que, según el pliego licitatorio, una vez al mes se tienen que informar a la Intendencia. En el artículo 9 del pliego licitatorio se establece que las modificaciones no podrán desarmar el proyecto, por decirlo de alguna manera. Entonces creemos que, en base a eso, tenemos que tener una idea más cabal de cómo se han ido dando diferentes situaciones.
Por ejemplo, la eliminación total de la fuente, que en el proyecto original con el cual se realizó la licitación figuraba tal como estaba.
—Exacto. Entonces eso quiere decir que hubo modificaciones y lo que pedimos es saber si la parte técnica de la Intendencia lo habilita, si hay una evaluación técnica por parte de los servicios de la Intendencia y quiénes son las personas que autorizan ese tipo de modificaciones.
En los previos de la Junta, nuevamente el edil Gabriel Díaz insinuó, por decirlo de alguna manera, que la obra estaba parada por falta de recursos. Consultado telefónicamente, el intendente Felipe Algorta dijo que no era así, que se estaban esperando armazones de metal que venían de China y que después la obra se realizaría en tiempo y forma.
¿Qué opinan ustedes al respecto? ¿Han hablado con el intendente? ¿Cabría la posibilidad de un llamado a sala al intendente en vez de un pedido de informes?
—Nosotros queríamos tratar de darle seriedad al tema y por eso empezamos con la primera herramienta que teníamos, que era presentar un pedido de informes y detallar específicamente qué era lo que queríamos saber.
Una vez que pasaron los previos, el edil Valdenegro manifestó que había estado en contacto con el intendente y que el intendente estaba dispuesto a concurrir a sala. Encantados nosotros de que concurra, porque podremos hacerle directamente las mismas preguntas que pusimos en el pedido de informes.
Con respecto al tema dinero, nosotros no opinamos porque no queremos basarnos en trascendidos. Lo que queremos es pedir la información real a la Intendencia para después, si es necesario, informar a los votantes y a la población en general sobre cómo se está definiendo el tema.
La preocupación de ustedes está basada no solo en la demora de la obra, sino también en las dificultades que hoy está generando a los usuarios en estos tiempos de frío.
—Exacto, porque más allá de todo, dentro de las condiciones del pliego licitatorio se establece claramente el funcionamiento adecuado de la terminal de ómnibus. Con los últimos ajustes que hubo, por ejemplo, no quedó accesibilidad para personas en silla de ruedas.
Hay cosas que de pronto, en el fragor de la obra, a veces no se ven o se dejan de lado. Capaz que la gente que está a cargo de la obra no tiene en cuenta detalles específicos de lo que establece el pliego licitatorio.
Por ejemplo, en este momento, si una persona en silla de ruedas tiene que tomar un taxi, debe cruzar la calle. Entonces hay cuestiones que indudablemente requieren un ajuste más fino, tanto por los controles que tiene que hacer la Intendencia sobre quien ganó la licitación como por la propia empresa.
¿Esperan inmediatez en la respuesta? Generalmente los pedidos de informes duermen.
—Considerando que aparentemente el intendente va a concurrir el próximo jueves, esperamos poder hacerle todas las preguntas que enviamos en el pedido de informes.
Nosotros quisimos darle seriedad al tema y tratar de pedir información sobre lo que está disponible, lo que es legal, lo que dice el artículo tal y la ley tal; o sea, basarnos en lo que está escrito para después devolver la información.
De todas maneras, también preocupa el hecho de que esta empresa tiene una concesión a 50 años.
—Sí, Canon. La concesión es a 50 años por la inversión que va a realizar la empresa. Hay que tener en cuenta que la inversión para la obra la hace la empresa y la devolución de ese dinero invertido se realiza mediante la concesión.
Ese es el tema que nosotros entendemos: la Intendencia no puede dejar que esto se vaya de las manos. Es una obra que ya tiene atraso, una obra bastante grande, y ya han pasado varios meses prácticamente solo con movimientos de tierra. Eso es preocupante porque se van a dilatar los plazos.
En cuanto a la obra, voy a aprovechar para hacerte esta pregunta porque siempre hemos hablado con Galeano sobre el SUNCA y la lucha por las plazas laborales y la cuota departamental, que en otros períodos no se daba o se daba mínimamente. Tengo entendido que en este caso tampoco se va a dar porque la empresa trae su propia gente y está obligada a contratar personas que están en seguro de paro. ¿Preocupa eso también desde el punto de vista laboral?
—Justamente dentro del pedido de informes hacemos referencia a la Ley 18.516, en la cual se establece que el 30% de la mano de obra debe ser local. Entonces nosotros pedimos saber si eso se está cumpliendo.
Quien tiene que controlar eso es justamente quien está pagando la obra, que es el pueblo de Durazno y, en su defecto, la Intendencia de Durazno. Ese tipo de cosas forman parte de los controles, porque además está detallado y establecido legalmente; simplemente hay que hacerlo cumplir si no se está cumpliendo.
¿Algo más para ampliar?
—No, muchas gracias.
