Es inadmisible que el Estado no intervenga

La diputada frenteamplista se refirió a la cantidad de viviendas vacías en Durazno, la precariedad habitacional y la situación de familias afectadas por inundaciones.

Y como duraznense, quiero decir que este proyecto de ley toca una raíz profunda en mi departamento. Conozco la realidad del departamento y necesitamos urgentemente herramientas concretas para transformar la vida de la gente, y uno de los temas recurrentes es la vivienda.

En mi departamento viven 62.000 personas, son 27.226 las viviendas, pero con una cifra que duele: 5.937 viviendas están desocupadas, o sea, un 22% del total de viviendas que hay en el departamento.

Esto es aproximadamente una de cada cinco viviendas en Durazno está vacía. Entre las razones, obviamente, están las viviendas que se destacan por el uso temporal u ocasional. Estas son aproximadamente 2.000 viviendas que son utilizadas para alquilar o están en venta, pero las restantes son viviendas que están vacías, están abandonadas, están tapiadas.

Y al mismo tiempo, entre las viviendas ocupadas, también hay distintas problemáticas. Por ejemplo, hay 843 hogares donde el agua no llega por cañería dentro de esa vivienda.

Esto, señor Presidente, no es solo una estadística, es la vida cotidiana de muchas familias que viven en nuestro departamento, en El Carmen, en Sarandí y en cada una de las localidades.

Es la realidad de un departamento donde casi el 60% de los hogares son de propietarios, pero un 13% son usufructuarios u ocupantes. Y de estos, el 82% son viviendas prestadas.

Esto habla de la precariedad y de la imposibilidad de proyección de estas familias.

También quiero resaltar algo que pasa en nuestro departamento. Sabemos que tenemos un hermoso río, al que le tenemos un amor profundo, pero que cuando las lluvias son intensas sufre un desborde y evacúa a muchas familias en el departamento.

Es algo en lo que se ha venido trabajando desde hace ya mucho tiempo, pero todavía hay familias que sufren esto bastante seguido.

A estas familias se les ofrece muchas veces un realojamiento, pero este realojamiento queda en la periferia de la ciudad, donde los servicios no están, donde el Estado no está, donde no tienen acceso cercano a la educación, a la salud y demás.

Y tenemos, como mencioné, una cantidad de viviendas vacías en el departamento donde estas familias podrían estar.

Frente a esta desigualdad estructural, es inadmisible que el Estado no intervenga.

Como se mencionó en la Cámara de Senadores, el proyecto es modesto, pero el tema no lo es. Y también se utilizó una expresión que resuena profundamente en Durazno: se calificó de “lujo en la miseria” a que haya miles de padrones vacíos sin fundamento, mientras cientos de miles de uruguayos y uruguayas viven en asentamientos, en condiciones precarias o no tienen un techo.

Como decía, es un proyecto quizás modesto en su forma, pero es enorme en su potencial transformador.

Creo profundamente que la vivienda no puede ser un bien de inversión, tiene que cumplir una función social. Y esto no es en contra de la propiedad privada, sino que es a favor del derecho a la vivienda.

Muchas gracias, señor Presidente.