LA BATALLA DE LAS PIEDRAS

“Que en modo solemne se exprese la voluntad de los pueblos en sus gobernantes”

José Artigas

Por Saúl Moisés Piña

El próximo 18 del corriente, se recuerda un hito de particular relevancia para los uruguayos que valoran el rico historial de nuestro pasado, se cumplirán 215 años de la mayor victoria militar de la década gloriosa de la Patria Vieja: La batalla de las Piedras .Fue este el bautismo de sangre del pueblo oriental, pero que también fijó las dotes del gran Caudillo.

En aquel 18 de mayo de 1811 fue cuando se perfiló José Artigas como Fundador de la Nacionalidad y como Protector de los Pueblos Libres marcando un camino para los orientales de todos los tiempos.

La grandeza de este auténtico cadillo, siempre fue la misma en la victoria que en la derrota, y es precisamente en “Las Piedras”, donde en tiempos donde no se hablaba de los: “Derechos Humanos”, este líder ejercía los “Humanos Derechos” con el vencido. Extraordinaria humanidad expuso en esa instancia, rindiendo culto y cediendo a un impulso caballeresco e hidalgo, no tomó personalmente la espada del jefe derrotado.

Su orden de ¡Clemencia para los vencidos!, con la que quiso poner valla a los naturales excesos de los soldados que despiertan las batallas, muestran su dimensión moral.-

Los laureles de “Las Piedras”, afianzan la fe en la justicia de la causa americana y la confianza en su consolidación definitiva. En estos tiempos donde se plantean graves ataques a la democracia mundial, no sería mala cosa consultar nuestra historia, para que sirva de ejemplo a quienes ejercen la mentira y no tienen claro dónde están los auténticos derechos de los pueblos.-

Frente a esos peligros, debe resonar hoy más que nunca, la voz profética de Artigas, que en su Proclama de 1811, nos dice: “Para conseguir el feliz éxito, y la deseada felicidad a que aspiramos, os recomiendo, una unión fraternal. Uníos, caros compatriotas, y estad seguros de la victoria”.

Fueron épocas donde primaba el fervor de un sano patriotismo; no existían las vacías categorizaciones que los nuevos tiempos han planteado, como: “derechas” o “izquierdas”; factores que distorsionan la paz social y promueven divisiones. Eran tiempos donde los orientales tenían como prioridad, la búsqueda de la paz, de la libertad y de ese noble sentimiento que denota humanismo y belleza espiritual: amor a la Patria.-

La verdad en el recuerdo de los hechos históricos forjadores de la identidad nacional, es una buena manera de fortalecer en las nuevas generaciones, el auténtico amor a su tierra y sus tradiciones.

Esos valores fueron la característica, en la preclara figura de quien aún sigue siendo el Jefe y el Caudillo de los Orientales; que estaba dotado de una fuerte personalidad, de recio carácter, de insobornable conducta, de probada honradez para con su pueblo y de un fecundo ideal cargado de un mejor futuro, que son el mayor capital que debe tener un líder.

La evocación de “Las Piedras “, ha de estimular el sentimiento patriótico, como así también el recuerdo de los heroísmos realizados por nuestros ancestros, con la intención de fijar en caracteres de eternidad en las nuevas generaciones valores como el respeto a las normas, la cristalinidad en el accionar de la vida, la tolerancia, la fraternidad. El recuerdo de nuestra historia, debe ser la realidad en el presente y la visión de futuro.

Los laureles de Las Piedras representan el primer acontecimiento que destaca a Artigas como personaje relevante en el bando emancipador hispanoamericano, perfilando su imagen de vencedor magnánimo, por contraste con los excesos de la época.