Los jóvenes buscan lugar sin perder la autocrítica

Tras el Congreso de Jóvenes del Partido Nacional, Matías Carrizo analiza el rol de la militancia juvenil, la necesidad de autocrítica y los desafíos políticos de cara a los próximos años, tanto en Durazno como a nivel nacional.

—Bueno, yo te tiro un congreso porque me ha agotado totalmente. Vos integrabas la comisión pasada, la saliente.

—La sigo integrando. Simplemente pasé de vicepresidente a otro lugar.

—Cambiás de lugar.

—Claro, cambié de lugar.

—Matías, muchísimas gracias por permitirnos conversar contigo. Queríamos hablar porque este fin de semana se llevó a cabo el Congreso de los Jóvenes del Partido Nacional. ¿Digo bien?

—Sí, sí.

—En una nueva sede, estrenando todo en esta ocasión y con presencia de autoridades importantes, tanto a nivel presencial como virtual, como fue el expresidente Luis Lacalle Pou. Queríamos que nos contaras de qué se trató, sobre qué ejes se trabajaron.

—Hola, Estela. Un saludo a toda la audiencia de Canal 6. Es un orgullo enorme para mí estar acá representando a esta comisión.

Fue un encuentro muy ameno, muy emotivo. Tratamos diferentes temas. Primero, el saludo del presidente saliente, Andrés Viera.

Nos manteníamos quienes estábamos en vigencia hasta ese momento en la cúpula de la comisión: Andrés Viera como presidente, Sebastián Collazo como vicepresidente y quien habla como segundo vicepresidente, entre otros cargos.

Ese día pasó a figurar como tesorera Isabela Baltrons y como secretaria Giselle Colina, conformando la nueva estructura.

Yo pasé de vicepresidente a vocal. Voy a seguir colaborando. Es un compromiso que asumimos en las elecciones de jóvenes y voy a continuar los cinco años. Quedan dos de este período.

Luego de ese cambio de presidencia, se dieron palabras del expresidente Luis Lacalle Pou a través de un video, con un mensaje claro: que la sigamos peleando.

—Alentador.

—Sin duda. Cada vez que nuestro líder nos comunica algo es alentador, sobre todo para los militantes de a pie, que somos los que estamos en la calle y en contacto con la gente.

Nos encomendó seguir defendiendo su gestión, seguir presentes con la gente y hacer autocrítica para generar nuevas propuestas de cara a un mejor gobierno entre 2030 y 2035.

—Me imagino que hubo sentimientos encontrados…

—Sí, por supuesto. A nivel interno del partido tenemos lugares de relevancia, tanto en la comisión departamental como en el directorio.

La juventud, en base a su rendimiento, ha ganado espacios, incluso titulares en algunos casos. También hemos marcado agenda en temas importantes, como el plebiscito por la Ley de Urgente Consideración.

Salimos a la calle, hicimos videos y tuvimos presencia en los medios para sostener esa ley. Y seguimos con ese nivel de militancia en todo el proceso electoral.

—También se homenajeó a Nelson “Cachirulo” Rodón. ¿Cómo los impulsa eso?

—Sin duda la responsabilidad es enorme. Representamos un partido histórico, tenemos que defender la gestión pasada y, además, somos los que estamos más cerca de la gente.

Nos ven en el supermercado, en la cancha, en todos lados. Muchas veces somos los intermediarios, los que ponen la cara. Y sí, también recibimos golpes.

Pero seguimos peleándola. Y tenemos que transmitir eso a los jóvenes que vienen: que el vecino no es culpable, que nosotros tenemos que dar la cara y transmitir el mensaje.

También debemos ser autocríticos y ampliar la mirada: no solo hablar de educación o trabajo, sino también de economía y geopolítica.

—¿Cómo ven la situación actual del país?

—Creemos que lo que se hizo bien debe continuar. No compartimos la idea de empezar de cero cada cinco años.

—¿Hay improvisación?

—Seguramente. O se generó una utopía que ahora no saben cómo bajar a tierra.

Se vendieron expectativas que hoy cuestan sostener. Hay acciones que deberían haber continuado: obras en el interior, infraestructura, saneamiento.

Durazno no puede quedar afuera. Somos un departamento central, con historia, y debemos marcar presencia.

—También hay autocrítica hacia adentro…

—Sí. Por ejemplo, en la administración de Carmelo Vidalín entendí que la Oficina de la Juventud no funcionaba.

Creo que debería ser una sección de juventud e infancia que articule políticas públicas. Esa propuesta la acercamos al intendente Felipe Algorta, pero no ha sido considerada.

Hoy no hay un referente claro en esa área. Y eso no puede pasar.

—¿Y a nivel político?

—Nos preocupa que en las últimas elecciones no haya ningún edil joven titular en la Junta Departamental.

Eso es un debe. Vamos a trabajar para revertirlo y recuperar el protagonismo que tuvo Durazno en otros momentos.

—Si vamos a lo nacional, ¿qué lectura hacés de la fórmula electoral?

—Valeria Ripoll fue una figura fuerte, pero para mí no fue electa, sino impuesta.

En la estrategia del Partido Nacional, quizás una figura como Laura Raffo hubiera sido más adecuada.

También había otros nombres posibles como Carmelo Vidalín o Daniel Salinas.

—¿Y la campaña?

—La comunicación fue un problema. Luis Lacalle siempre aparecía con la gente. En cambio, Álvaro Delgado tenía una comunicación más distante, más fría.

Eso influye.

—¿Y hacia adelante?

—Creo que muchas decisiones terminan pasando por Luis Lacalle. Es un liderazgo consolidado.

—¿Y la coalición?

—No tenemos una postura definida. Es algo que se está analizando.

Implica sacrificios importantes: identidad partidaria, funcionamiento interno y limitaciones electorales.

Por ejemplo, si participás bajo un lema, después no podés competir en otro en determinadas instancias. Eso condiciona mucho.

—Matías, ha sido muy interesante. ¿Algo más?

—Invitar a todos. Mañana a las 19 horas inauguramos la sede frente a Plaza Independencia, por Rivera, entre Osorio y Oribe.

—Ojalá todo salga bien.

—Ojalá.

—Gracias, Matías.