El proyecto de construcción de un parque fotovoltaico en Baygorria finalmente no se concretará en Durazno y será trasladado al departamento de Río Negro. La decisión, vinculada a diferencias con el Ejecutivo departamental sobre la ubicación de la obra, generó cuestionamientos políticos y abrió un debate sobre el modelo de desarrollo en el interior.
por Enrique Antonio
Una inversión anunciada que no se concretará en Durazno
El pasado 23 de marzo, el gobierno nacional anunció la construcción de una planta de energía solar en Baygorria, en el departamento de Durazno. El proyecto, impulsado por UTE, implicaba una inversión cercana a los 30 millones de dólares y propone un modelo innovador que permite la participación de pequeños ahorristas.
La iniciativa se presentaba como parte de la estrategia de fortalecimiento de la matriz energética y como una oportunidad de desarrollo para la zona.
Sin embargo, en las últimas horas se confirmó que la obra no se realizará en Durazno y será trasladada a Río Negro.
Reacciones: cuestionamientos por la pérdida de la inversión
Desde el Frente Amplio, las críticas apuntaron directamente al impacto que la decisión tendrá en el departamento y al trasfondo político de la medida.
“La decisión de frenar el parque solar proyectado en Baygorria no es solo una medida administrativa: es una definición política que impacta directamente en el trabajo, la inversión y el futuro del territorio”, expresó la diputada Magela Rinaldi.
En su planteo, remarcó el impacto estructural de este tipo de iniciativas:
“La instalación de un parque solar no solo implica obras en el corto plazo, sino también mantenimiento, servicios asociados y desarrollo de capacidades locales. Es trabajo directo e indirecto, es dinamización de la economía local y es arraigo”.
Rinaldi también cuestionó la alternativa planteada desde el Ejecutivo departamental:
“Se optó por priorizar un eventual ‘polo turístico’ que, al día de hoy, no cuenta con definiciones claras, ni plazos, ni garantías de generación de empleo sostenido”.
Además, dejó planteado un debate más amplio:
“La autonomía departamental es un valor institucional, pero no puede transformarse en un obstáculo para políticas nacionales estratégicas”.
Por su parte, el diputado suplente Raúl Licandro fue más directo en su cuestionamiento.
“En una iniciativa incomprensible, el intendente de Durazno frena una inversión de UTE en Baygorria”, afirmó, señalando que el proyecto “ya estaba pronto para iniciarse”.
Licandro también hizo énfasis en el impacto laboral:
“Se trataba de una inversión de 30 millones de dólares que implicaba unos 120 puestos de trabajo durante 18 meses”.
En esa línea, cuestionó los fundamentos utilizados para detener la obra:
“El instrumento legal que se utiliza es un supuesto Plan de Ordenamiento Territorial que no existe y que además debe ser aprobado por la Junta Departamental”.
Y agregó:
“El resultado es claro: la inversión no desaparece, se traslada. Y con ella, también las oportunidades de trabajo que podrían haber quedado en Durazno”.
La postura del Ejecutivo departamental
Consultado por este medio, el intendente Felipe Algorta sostuvo que la Intendencia no se opone al proyecto en sí, sino a su ubicación.
“Nosotros nos enteramos de la instalación de la planta solar por una conferencia de prensa. Cuando confirmamos que era en la falda del lago, que tiene un potencial turístico impresionante, planteamos que ese lugar era de interés para el desarrollo de Baygorria”, explicó.
En ese sentido, señaló que existen alternativas cercanas:
“Hay un predio también de UTE a 500 metros con el mismo potencial para el parque. Para nosotros, el proyecto turístico y el solar pueden convivir si se hacen en diferentes lugares”.
Algorta remarcó además que la Intendencia buscó generar instancias de diálogo:
“Pusimos en conocimiento a diferentes autoridades, incluso al presidente, que esto no es un capricho”.
El intendente también cuestionó la forma en que se comunicó la decisión de trasladar la inversión:
“Me enteré por la prensa. Creo que lo más sano es tener un diálogo directo donde todos podamos exponer nuestros argumentos”.
Y agregó:
“Si UTE pone toneladas de hierro en el único lugar con potencial turístico, es como si pusiéramos un parque solar en el predio de Andresito donde se hace el Festival”.
Un debate sobre desarrollo y prioridades
Desde la Intendencia se insiste en que el foco está en el desarrollo a largo plazo de la zona.
“Tenemos un montón de cosas para hacer en Baygorria. La mitad de las casas están vacías y hay potencial para generar oportunidades reales”, sostuvo Algorta, quien también planteó la necesidad de coordinar acciones con el gobierno nacional.
“Tenemos que juntarnos y lograr un desarrollo para la gente, no seguir en campaña política”, afirmó.
Un escenario abierto
El traslado del parque solar deja planteado un debate que trasciende esta inversión puntual: cómo se definen las prioridades en el desarrollo del territorio y qué rol juegan los distintos niveles de gobierno en ese proceso.
Mientras la inversión avanza hacia otro departamento, en Durazno queda abierta la discusión sobre las decisiones tomadas y sus consecuencias en el corto y largo plazo.


