URUGUAY: FABRICA DE ALIMENTOS

Nuestro país ocupa una posición de privilegio, tanto por la cantidad como por la calidad de los alimentos que produce la granja.

Por Saúl Moisés Piña

El Uruguay es una fábrica de comida, algo que los seres humanos siempre necesitarán. Es por eso que debemos apoyarla y aumentar su producción al máximo, sumando tecnificación, genética y diversificación en el escenario de este sector, que además genera mano de obra en el medio urbano y rural.

Se deberá controlar celosamente el uso de fertilizantes y pesticidas, que vienen promoviendo serios problemas de contaminación, tanto en las corrientes de agua como en muchos productos relacionados con el agro, como la leche, la carne, los productos de granja y la miel, deben preservar su sanidad para competir en el mercado exterior.

De la misma forma que se apoya el sector de la forestación, se debería asistir el agropecuario en la producción de alimentos.

Este mundo ha perdido la brújula, y lo demuestra el contrasentido de la situación mundial en el aspecto de la alimentación. Hay hambre y desnutrición en muchos lugares, mientras que, se invierten millones de dólares en ejércitos, armamentos y en la financiación de acciones bélicas que tienen como objetivo intereses de poder, sometimiento y el capricho perverso de ª gobiernos carente de humanismo.

Nuestro país ha sido privilegiado por la Madre Naturaleza, por lo que debemos dinamizar el cultivo de los productos relacionados con la alimentación, en las zonas urbanas con la huerta familiar, y de forma intensiva en el medio rural. Para esto el Estado debe hacer importantes inversiones en programas y proyectos de asistencia, que torne atractivo el trabajo en el sector de la horticultura-

En acertada acción del actual gobierno, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, proyectó el lanzamiento de varios proyectos de acceso al agua y mejoras del riego para la producción granjera, con una inversión de 40 millones de pesos. Se trata de una excelente iniciativa para el apoyo de pequeños productores granjeros de menor escala, por los elevados costos que tienen, con el acceso a fuentes de agua, equipos de riego y otros complementos en su infraestructura.

Este beneficio brindará apoyo financiero a un universo de 1.500 pequeños productores de todo el país, por lo que Durazno también estará comprendido.

En su momento, la zona de la 15 ª sección fue escenario de una producción de frutas y verduras de excelente calidad y abundancia, motivando una corriente comercial muy importante. Se recuerda la presencia cotidiana de vendedores en carretilla, recorriendo toda la ciudad, ofreciendo una mercadería de primera y precios adecuados.

Sería oportuno dinamizar el programa de huertas familiares que opera la Intendencia, obteniendo el apoyo del Fondo Fomento de la Granja, para dinamizar la producción en Durazno, facilitando su comercialización, motivando fuentes de trabajo, que es la existencia libre y decorosa de la vida civilizada.