Entre apoyos y autonomía, un modelo que interpela

La directora del MIDES en Durazno, Leonella Camejo, se refirió al taller brindado por la licenciada en Trabajo Social Alejandra Valdez, vinculada al área de discapacidad, donde se abordaron modelos de hogares de apoyo que apuntan a fortalecer la autonomía de las personas. Además, destacó el trabajo interinstitucional y las líneas de acción vinculadas a la problemática de calle.

—Bueno, Leonella, gracias por darnos estos minutos. Estábamos participando de una charla acá en la Oficina del Adulto Mayor, que tiene que ver con un taller a cargo del asistente social. Contame un poco de quién es, de qué se trata, qué temas se abordaron y por qué la necesidad. Temas muy importantes como los dineros de los adultos mayores, que estábamos escuchando recién.

—Buenas tardes, muchas gracias. Efectivamente, estamos recibiendo hoy en Durazno a la licenciada en Trabajo Social Alejandra Valdez, actual directora de INADI, y vino a dar un taller.

Ella estuvo presente hoy de mañana también en la MIPS, la Mesa Interinstitucional de Políticas Sociales, donde hizo una presentación más general. En esta oportunidad, la invitación en la Casa del Adulto Mayor fue para dar un taller sobre hogares de apoyo, con énfasis en los vinculados a discapacidad.

Son hogares que la idea es que sean habitados por personas que tienen cierta discapacidad y que sean apoyadas en su individualidad para desarrollar su autonomía. Es todo lo distinto a lo que se viene viendo: no es un alojamiento permanente ni un depósito de personas, sino un espacio que les permita trabajar su autonomía.

Por eso estabas escuchando una parte vinculada al manejo del dinero en personas mayores, para devolverles su autonomía, porque muchas veces no se les deja opinar o manejar su propio dinero. Incluso, en algunos casos, son víctimas de préstamos que se sacan por parte de las familias a partir de su pensión o jubilación.

Básicamente, ella vino a explicar cómo se trabaja en esos lugares, que ya tienen experiencias a nivel país, no así en Durazno. La idea es pensar cómo traer ese modelo y poder replicarlo acá.

—¿Cómo sería instrumentado ese trabajo y de parte de quién?

—Fue un desafío que ella nos planteó en la mesa interinstitucional. Hoy convocamos a muchas instituciones, que cada vez se vienen comprometiendo más. Si bien es una política pública que está a cargo de MIDES, cuanto más instituciones apoyen la creación de estos centros, más viable se vuelve.

Estos proyectos requieren mucho trabajo y son muy ambiciosos, por lo que necesitan el compromiso de múltiples actores, incluyendo salud pública. Uno de los objetivos es que sean lugares dignos de habitar, abiertos a la comunidad, donde se viva como en una casa, con libertad, con apoyos necesarios según cada situación, pero con calidad de vida.

—¿Qué experiencias se compartieron y qué resultados han tenido?

—Los resultados son muy buenos. Ella mencionó que los porcentajes de egreso son altos, lo que rompe con la idea de que las personas permanecen mucho tiempo. Dio el ejemplo de un hogar en Libertad, en San José, donde hay espacios como piscina, actividades compartidas, asados y un entorno muy positivo.

También explicó que muchas personas que pasan por estos espacios vienen de procesos de institucionalización, por ejemplo en INAU, y al cumplir la mayoría de edad necesitan un espacio de transición para fortalecer su autonomía.

—¿Qué tipo de discapacidad abordan?

—Todo tipo de discapacidad. Incluso se hablaba de cómo muchas veces percibimos la discapacidad en otros, pero no en nosotros mismos. Hoy se habla de un nuevo modelo de discapacidad, que no solo tiene que ver con lo físico o mental, sino también con lo actitudinal y con las barreras que impone la sociedad.

—Me hablaste de la mesa interinstitucional. ¿Qué se trató allí?

—Además de la presentación de la compañera, se presentó el equipo de Comunidad La Plaza, que no veníamos trabajando en la MIPS. También estuvo la directora de la RAP presentando los servicios que brindan y las formas de acceso.

Estamos elaborando una guía actualizada de recursos del departamento. Existe a nivel nacional, pero la estamos completando con instituciones locales. Se presentó también un sistema con código QR para acceder a información sobre policlínicas, asistencia y medicación.

Además, se comenzó a coordinar la creación de una mesa específica sobre la temática de calle.

—El tema calle ha sido abordado recientemente en medidas de seguridad. ¿Cómo se articula eso?

—Son cosas distintas. La falta por ocupación de espacios públicos ya está en el código penal y corresponde al Ministerio del Interior. Eso no cambió.

Por otro lado, está el plan de seguridad del Ministerio del Interior y también la estrategia de calle presentada por el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, junto al presidente Orsi. Se trata de 42 medidas para abordar de forma integral la situación.

Es una estrategia en la que se viene trabajando desde el año pasado con distintos actores. Muchas de esas líneas ya se venían aplicando. Por ejemplo, pasar de refugios a centros de 24 horas.

—¿Durazno fue pionero en eso?

—Sí, fuimos pioneros en señalar que no es una problemática estacional, sino que requiere atención todo el año. Se trabaja con equipos técnicos, seguimiento de las personas, entrevistas iniciales y acompañamiento para la reinserción social, familiar y laboral.

También se busca fortalecer el trabajo interinstitucional con RAP, Ciudadela, el Ministerio de Salud Pública y el área de salud mental. Todo eso está contemplado en la estrategia.

Es una política pública que está en etapa de implementación, que lleva tiempo.

—¿Hay recursos?

—Los recursos son los que estaban. Por el momento no hay nuevos recursos asignados, así que trabajaremos con lo disponible.

—Gracias, Leonella.

—Gracias a ustedes.