La piscina municipal de Durazno volvió al debate en la Junta Departamental, esta vez desde la mirada de sus usuarios. La edila María José Navarro (Lista 880, Partido Nacional) trasladó una inquietud vinculada directamente a las condiciones de uso del espacio, especialmente en los meses de mayor concurrencia.
por Enrique Antonio
Según explicó, el planteo surge de vecinos que asisten regularmente a las actividades:
“La infraestructura existente resulta insuficiente para la cantidad de usuarios que concurren diariamente”.
El problema se acentúa en verano, cuando la demanda crece y comienzan a evidenciarse limitaciones en los servicios básicos:
“Ello conlleva a incomodidades, falta de privacidad y dificultades”.
A partir de esta situación, la edila propuso una serie de mejoras concretas orientadas a la infraestructura:
“Que se estudie la posibilidad de realizar una ampliación de baños existente, aumentando la cantidad de sanitarios y de duchas”.
El planteo también incluye aspectos vinculados a la organización y seguridad de los usuarios:
“Incorporación de lockers, espacios seguros para las pertenencias, instalación de percheros”.
Otro de los puntos destacados es la necesidad de adecuar el espacio a las normativas vigentes en materia de accesibilidad, entendiendo el rol que cumple el lugar dentro de la comunidad:
“La piscina cumple un rol social, deportivo y sanitario fundamental”.
En ese sentido, se remarcó que mejorar las condiciones no solo apunta a la comodidad, sino también a la inclusión:
“Contar con espacios adecuados favorecería la higiene, la organización e inclusión”.
El planteo fue derivado a la Comisión de Deporte y a la coordinación de deporte municipal, con el objetivo de evaluar posibles intervenciones en uno de los espacios públicos más utilizados por la población.
