RECORDANDO A ELIAS REGULES

El 21 de marzo de 1861 nacía en Montevideo Elías Regules Uriarte, quien fue un ciudadano de gran compromiso con el país, dedicando con profundo sentido patriótico buena parte de su rica existencia.

Por Saúl Moisés Piña

Especial atención le otorgó al escenario rural, sus valores, las costumbres y el rico tesoro que implica para un país, el mantenimiento y la defensa de su folklore.

En el año 1861 cuando Elías tenía seis años, sus padres se trasladan a Sarandí del Yí donde en la zona de “Malbajar” explotaban un establecimiento agropecuario. Esa experiencia en la campaña penetra en profundidad en el corazón de este joven, despertando su vocación poética y de escritor sobre temas campesinos, al punto de que fue fundamental su culto nativista penetrando en el alma del pueblo, denominándolo como: “El Padre del Tradicionalismo Uruguayo”.

En 1874 retorna a Montevideo donde inicia sus estudios, obteniendo el título de médico cirujano con solo 22 años. Merced a su elevado nivel profesional ocupó la Cátedra de Anatomía en la Facultad de Medicina, de la cual en 1889, fue designado Decano.

En el plano de la política ingresó en el Partido Constitucional, siendo miembro del Consejo de Estado de 1898 y posteriormente Diputado. Fue creador y primer presidente de la Sociedad Criolla, siendo la primera en su género de toda América, fundada en 1894 y que hoy lleva su nombre.

Por iniciativa del Diputado Olivera Ubios, se establece por Ley Nacional, la conmemoración anual del “Día de la Tradición”, el 21 de marzo, como recordación del natalicio de Regules.

Este uruguayo se destacó como poeta nativista y dramaturgo y no queda duda que su hondo tradionalismo se forjó de su niñez en Sarandí del Yí, donde se despertó su amor por la tierra y de lo relacionado con la riqueza del género gauchesco. Sería oportuno leer una de sus más logradas obras de su rica inspiración: “Mi Tapera”.

No hay futuro para los pueblos si los auténticos valores, no se practican y trasladan de manera permanente a las nuevas generaciones, como valiosa contribución al mantenimiento de la identidad.

Los poetas como Elías Regules, hablan el idioma de los pueblos y hay pueblos, que tienen el privilegio de tenerlos. Cuando un poeta inspira un músico, unen su destino y se produce el milagro del mensaje.

Afirman los investigadores que la vigencia de nuestro folklore, es una forma efectiva de defensa y mantenimiento, de la auténtica identidad del Uruguay, que es el más valioso soporte que tiene el sistema democrático.