“Es una desgracia: se dieron todas las condiciones para que pasara”

El vicepresidente de UTE, Roberto Bentancor, se refirió al trágico hecho ocurrido en Durazno tras la caída de una columna eléctrica. Señaló que se trató de un accidente en una zona poco transitada, explicó las dificultades de detección y remarcó el compromiso del organismo de acompañar a la familia y reforzar la prevención.

Es muy conmovedor. UTE no viene como parte de un criterio puntual, porque en verdad siempre tiene que estar presente. Es un accidente, verdaderamente un accidente, una situación desgraciada: una columna que cae y queda a 30 centímetros del suelo con la línea con tensión.
No hay forma de que alguien denuncie si nadie se queda sin luz. No hay forma de saber que tenemos esa línea tirada ahí. Tenemos muchas líneas y ha habido varios temporales.
El hecho es desgraciado. Acá cabe la palabra desgracia. Hablé con la Policía, que nos ha atendido, y con la Intendencia, que ha estado colaborando. También hablé con el padre de la niña víctima. Es digno de valorar que me haya escuchado y atendido el teléfono, porque una persona en esas condiciones no tiene ganas de hablar con nadie.
Es un momento trágico. Cuando uno pierde a sus padres se le dice huérfano, cuando pierde a su marido queda viuda, pero cuando se pierde un hijo no hay una palabra que lo defina. El idioma español, que es tan rico, no encontró una palabra para estos hechos.

Nuestro deber como empresa es ponernos a las órdenes de la familia, en todo. Si necesitan asistencia emocional, apoyo psicológico, tenemos que estar cerca.
El personal actuó de la mejor manera. Estamos bien representados en Durazno como en todo el país. Los compañeros enseguida fueron y se pusieron a disposición.
También es importante que una figura del directorio acompañe estos hechos. Hoy me tocó venir a mí, como en otros casos puede venir otro compañero. UTE intenta estar en todo: no solo en inauguraciones o eventos, también en estos hechos.
Es un hecho muy desgraciado que ocurre prácticamente 48 horas después de la tormenta. Es un lugar muy poco transitado, sin llamados por falta de luz.

Las brigadas recorren determinadas zonas donde el temporal pudo haber afectado más, pero no se pueden recorrer todas las líneas. Las desgracias no tienen día ni hora.
Siempre decimos: cuando vean un cable en la calle, llamen. Preferimos que llamen y que no sea nada, antes que no llamar.
Esa línea alimentaba tres establecimientos rurales. Ninguno había quedado sin servicio, ni siquiera la casa de la niña.
La columna, para nosotros, estaba en condiciones. Pero no se revisa una por una todos los días. No sabemos qué tensión soportó el temporal. Capaz que cayó ese día o uno después. No es un lugar transitado.
La única persona que había pasado por ahí era la niña. No sabemos si cayó el mismo día, si quedó debilitada o si el viento posterior la terminó de tirar.

Para los padres no hay explicación. Nada los va a convencer.
Se hacen relevamientos permanentemente y recambios de columnas. El año pasado, en un temporal, cayeron 100 columnas en Durazno. Eso implica reposiciones constantes.
La vida útil de un poste es de entre 25 y 30 años. Pero nada asegura que uno nuevo no pueda caer ante un temporal fuerte.
Entrar en el “qué hubiera pasado si” no tiene sentido. Es una situación donde se dieron todas las condiciones para que ocurriera la desgracia.

Incluso había animales muertos en la zona y no se sabía desde cuándo. Todo lo que podía salir mal, salió mal.
Esto no va a convencer a nadie. Somos padres, abuelos, y nadie quiere que le pase algo así.
UTE trabaja para mejorar la calidad del servicio, que es buena, pero una desgracia puede ocurrir igual.
No importa que sea una familia del interior profundo. Al contrario, hay que redoblar el apoyo.
También hay afectación en el centro educativo. Ya se habló con funcionarios y se dispuso apoyo psicológico para quienes intervinieron en el hecho.
Encontrarse con una situación así es muy duro. Tengo años de experiencia en el interior, sé lo que significa.
UTE se pone a disposición de la escuela, de la familia y de quien lo necesite. Pero también hay que ser cuidadosos de no ser invasivos.

Me comuniqué con el padre, le dejé mi teléfono personal y estamos a las órdenes de verdad.
Si la escuela necesita apoyo, información o instancias de prevención, lo vamos a hacer. También acciones educativas sobre cómo actuar ante cables caídos.
Desde el punto de vista de la investigación, se está trabajando con Policía. La zona fue liberada y se comenzará con la reparación y reposición.
Actualmente hay cuatro o cinco cuadrillas en Durazno. No falta personal. Los trabajadores que intervinieron fueron relevados por la situación que vivieron.

Los servicios están cubiertos. Hoy el tema central es la familia.
Porque esto pasa, deja de ser noticia, pero la familia sigue con su dolor.
Es una familia rural, con sus dificultades, y una empresa como UTE tiene que estar presente.
Sobre campañas de prevención, se trabaja constantemente informando a la población, pero este caso no tiene que ver con falta de información.
Es, verdaderamente, una desgracia.