Estafas por internet en Uruguay: cómo evitarlas

Las estafas digitales vienen en aumento en Uruguay y afectan a usuarios de todas las edades. Correos falsos, mensajes engañosos y suplantación de identidad son algunas de las maniobras más utilizadas. Conocer cómo operan es clave para prevenir y evitar pérdidas económicas o el robo de datos personales.

En los últimos años, las estafas por internet se han vuelto más frecuentes en Uruguay, impulsadas por el uso masivo de servicios digitales, compras online y plataformas de comunicación. Los delincuentes aprovechan descuidos, urgencias o desconocimiento para engañar a las personas.

Uno de los métodos más comunes es el phishing, que consiste en correos electrónicos o mensajes que aparentan ser de bancos, empresas o servicios conocidos. Estos mensajes suelen incluir enlaces que llevan a páginas falsas, donde el usuario ingresa sus datos personales o contraseñas sin darse cuenta.

Otra modalidad habitual es la suplantación de identidad, especialmente a través de WhatsApp o redes sociales. Un contacto conocido puede escribir solicitando dinero urgente o datos, cuando en realidad su cuenta fue hackeada o clonada.
También son frecuentes las estafas en compras online, donde se ofrecen productos a precios muy bajos para atraer a la víctima. Una vez realizado el pago, el producto nunca llega o no coincide con lo ofrecido.
En algunos casos, aparecen mensajes que anuncian premios, beneficios o problemas con cuentas bancarias, generando urgencia para que la persona actúe rápido sin verificar la información.

Cómo prevenir este tipo de estafas
No ingresar datos personales desde enlaces recibidos por mensaje o correo
Verificar siempre el remitente antes de responder
No enviar dinero sin confirmar la identidad del solicitante
Desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser reales
Activar la verificación en dos pasos en cuentas importantes
Mantener actualizados dispositivos y aplicaciones
La principal herramienta para evitar caer en este tipo de fraudes es la información. Detenerse unos segundos antes de hacer clic o compartir datos puede marcar la diferencia entre una acción segura y una estafa.