El dirigente sindical Raúl Galeano se refirió a las próximas elecciones del sindicato de la construcción, los principales ejes programáticos de la lista 658 y la situación actual del sector en el departamento, marcada por la falta de obras públicas y las expectativas en nuevos proyectos.
—Bueno Raúl, buenas tardes. Muchísimas gracias por recibirnos acá en la sede justamente del SUNCA, donde ya están preparándose para lo que son las próximas elecciones para elegir una nueva directiva. Como no podía ser de otra manera, tú encabezando la 658.
—Bueno, buenas tardes Estela, muchísimas gracias. Buenas tardes a la compañera. Muchísimas gracias a ustedes por dejarnos pasar la información.
Sí, nos toca una vez más. Cada tres años este sindicato democráticamente elige su representación a nivel departamental, nacional y de todas las ramas. Por lo tanto, estamos en preparativos para el 24, 25 y 26, que son las elecciones de nuestro gremio.
—¿Ahora es de marzo, verdad?
—Ahora es de marzo, sí. Y donde debería ser una fiesta para los trabajadores de la construcción poder tener la posibilidad de elegir sus representantes, su dirigente departamental y nacional, que van a estar por tres años más.
—Sin lugar a dudas que tú siempre has marcado un poco las líneas de trabajo, fuertemente preocupado por la salud de cada uno de los obreros y procurando el desarrollo de los mismos en diferentes aspectos. ¿Hay algún eje más para esta campaña?
—Sí. Hace unos días terminamos un congreso donde más de 1.700 delegados estuvieron interviniendo en las comisiones. Allí estamos armando una plataforma muy amplia para lo que viene inmediatamente después de las elecciones, que es un convenio colectivo.
Tenemos un eje principal que tiene que ver con la reducción de la jornada laboral, con la seguridad social, con los cómputos bonificados para que los trabajadores de la construcción puedan jubilarse con 55 años y 25 años de aporte.
También tiene que ver mucho con seguridad e higiene y seguridad laboral. Está claro que venimos de un año bastante golpeado, con 13 compañeros fallecidos.
Por lo tanto, hay muchos puntos vinculados a eso. También mucho sobre lo que tiene que ver el trabajo solidario de nuestras brigadas, la Agustín Pedrosa, y lo que tiene que ver con los fondos sociales, con más beneficios para los trabajadores y trabajadoras.
Tenemos una plataforma que se armó en el congreso bastante amplia y para eso necesitamos tener una dirección sólida, con gente capacitada para llevar adelante no solo la departamental sino también la nacional, y así poder impulsar todos los puntos que tenemos para el convenio colectivo.
—Raúl, otra de las cosas que siempre hemos hablado y que ha sido preocupación del SUNCA es la obra pública. ¿Con qué realidad estamos hoy?
—Estamos bastante complicados en lo que tiene que ver con obras públicas. Tiene que ver también con los momentos que estamos pasando en relación al presupuesto departamental y nacional. Hasta que no se vote el presupuesto y las intendencias no tengan el dinero para empezar las obras, estamos en un momento complicado como departamento, y diría también en varios departamentos.
Hoy la mano de obra en el sector de la construcción está en 55.000 trabajadores aportantes al BPS. Estamos lejos de estar en crisis, porque el promedio histórico de la construcción ha sido siempre de unos 35.000 trabajadores. Hace mucho tiempo que estamos arriba de los 50.000.
El tema es que a veces, como nos toca en Durazno, hay departamentos que lamentablemente están con cero obras nuevas. Más bien han terminado o están terminando obras que se empezaron anteriormente. Eso hace que se amontonen muchos compañeros, incluso algunos ya sin cobertura de seguro de paro.
Las expectativas están en las obras que puedan comenzar. Por ejemplo, lo que es la terminal, que hace un buen rato se viene anunciando. Ahí estamos en un tema complejo donde la empresa, por lo que nos dice a nosotros, todavía no tiene cerrado el proyecto de la obra.
Han habido cambios en el proyecto y por lo tanto no quieren empezar todavía, porque no quieren tomar personal hasta no tener pronto los planos. Hoy tuvimos una noticia: por lo menos ingresaron dos compañeros que habían hecho charla de inducción y que son de Durazno.
Pensamos que después de la licencia —ya estamos casi en la segunda licencia de la construcción, en turismo— seguramente habrá ingresos a ese centro de trabajo. Ojalá se abran más puertas, porque también hay mucha expectativa en el interior. El interior más profundo es el que a veces sufre más, porque si no llega la obra pública, las obras privadas tampoco llegan.
—Ya me diste pie para preguntarte sobre la realidad de MEVIR, ya que hablabas del interior. Desde allí se están pidiendo nuevos complejos y extensiones. Incluso se planteó recientemente en la visita de Andrés Lima la posibilidad de MEVIR en la ciudad, como ocurrió en Sarandí. ¿Podría ser otra posibilidad para el SUNCA?
—Por lo que he estado hablando con los compañeros de MEVIR, con quienes hacemos asambleas todos los meses, venimos justamente de Sarandí, donde ya entregaron las viviendas, aunque siguen trabajando en algunas terminaciones.
Durazno estaría en la agenda de nuevas viviendas, además de algunas que se harán en Sarandí y en Cerro Chato. No son muchas, más bien son en terrenos privados de cada familia y creo que un núcleo de unas diez viviendas.
Por lo tanto, en este quinquenio no vemos mucha claridad en cuanto a viviendas nuevas para el departamento, al menos desde MEVIR.
—Estamos hablando de elecciones. ¿Por qué volver a respaldar la gestión de Raúl Galeano y la 658?
—Nosotros le pedimos a todos los compañeros y compañeras que este es el tiempo de hacer un resumen de lo que han sido estos tres años en la departamental del SUNCA de Durazno.
Los compañeros elegidos en sus distintas secretarías tenemos que dar cuenta de todo lo que hicimos. A nosotros nos encomendaron cinco secretarías en las elecciones pasadas y no solo cubrimos esas cinco, sino también dos secretarías más que correspondían a compañeros de otra corriente, Manuel Barrios.
Serán ellos quienes tengan que explicar por qué no estuvieron a la altura de lo que pidieron los compañeros, pero a nosotros siempre nos van a encontrar presentes en la lucha, en la solidaridad con la brigada y en las recorridas por todas las obras, tanto en Durazno como en el interior.
Estamos mes a mes realizando asambleas, tanto de seguridad como gremiales. Llevamos más de 300 asambleas de cada una de ellas.
El trabajador, a la hora de votar, es inteligente y sabe con quién puede contar estos próximos tres años. Aquí va a encontrar la puerta abierta de lunes a viernes, en la mañana y en la tarde.
Son contados los departamentos que abren sus puertas todos los días. Acá los compañeros pueden venir a hacer su documentación, consultas o anotarse para la plataforma de Vía Trabajo.
Si el local no estuviera abierto, los compañeros no podrían anotarse para los sorteos de trabajo, por ejemplo para la obra de la terminal.
Toda la documentación requiere que haya compañeros en el local al servicio de ellos. Y como ellos, a la hora de votar, nos encomendaron esa responsabilidad, creemos que el compromiso tiene que estar a la altura.
Creemos que hemos cumplido con los trabajadores, por lo tanto volvemos a pedir el respaldo de los trabajadores y las trabajadoras, porque entendemos que somos la corriente sindical que tiene el compromiso de estar.
—Bueno, gracias a ustedes.


