La nutricionista Luciana Revello participó de una jornada de concientización en el marco del Día Mundial del Riñón y brindará una charla junto a un nefrólogo sobre la importancia de la alimentación, el consumo de agua y los hábitos de vida para prevenir enfermedades renales.
Luciana Revello conversó sobre la jornada realizada en el marco del Día Mundial del Riñón y adelantó algunos de los temas que se abordarán en una charla sobre nutrición que ofrecerá junto a un nefrólogo.
“La idea de la charla de hoy es entender que los riñones son los encargados de depurar la sangre y eliminar los desechos que se generan en el organismo, y muchos de esos desechos están asociados a nuestra alimentación. Por eso es tan importante cuidar lo que comemos, porque de alguna manera también estamos cuidando a los riñones”, explicó.
En ese sentido, señaló que también es fundamental controlar las patologías asociadas que pueden afectar la salud renal. “Cuando una persona cuida enfermedades como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares, indirectamente también está cuidando sus riñones. La idea es no esperar a que el nefrólogo informe que la función renal ya está afectada o lesionada para recién tomar medidas”.
Revello indicó que, una vez que se detecta un problema renal, existen medidas específicas desde la alimentación que deben aplicarse, aunque también destacó la importancia de trabajar en la prevención.
Consultada sobre las diferencias entre los hábitos de niños y adultos, explicó que el mensaje de una alimentación saludable debe alcanzar a toda la familia. “No nos podemos olvidar de que educamos con el ejemplo. No podemos decirles a los niños qué es lo bueno si en casa no lo hacemos. Por eso la idea de promover una alimentación saludable tiene que ver con toda la familia”.
En ese sentido, remarcó que el trabajo se centra tanto en prevenir enfermedades como en tratarlas cuando ya están instaladas. “Se trata de las dos cosas: prevenir cuando todavía estamos a tiempo y realizar un buen tratamiento cuando las patologías ya están presentes”.
La nutricionista también se refirió al aumento de enfermedades crónicas que antes se veían en edades más avanzadas y que hoy aparecen cada vez más temprano.
“Las estadísticas muestran que se vienen elevando los niveles de patologías como la hipertensión, la obesidad o la diabetes. Antes se asociaban más a personas mayores, pero ahora también se ven en niños y jóvenes. Esto tiene mucho que ver con el estilo de vida”.
Según explicó, el sedentarismo y la baja calidad de la alimentación actual influyen directamente en esta situación. “Hoy hablamos de un estilo de vida mucho más sedentario y de una alimentación de peor calidad. Por eso uno de los mensajes principales es volver a la comida hecha en casa, a lo casero o artesanal, y evitar los productos industrializados”.
Revello advirtió sobre el consumo de ultraprocesados, que suelen contener componentes que el organismo no necesita y que finalmente deben ser eliminados por los riñones.
“Los alimentos ultraprocesados tienen muchos componentes que el cuerpo no necesita. Además suelen tener altos niveles de azúcares, grasas de mala calidad y sodio. Todo eso termina siendo una carga para el organismo”.
Otro de los puntos que se promueve durante la jornada es el consumo de agua. “Es algo que repetimos siempre porque es muy importante. El agua no se sustituye con refrescos ni con otro tipo de bebidas. El cuerpo necesita agua”.
Sobre el consumo de jugos naturales, explicó que si bien pueden aportar vitaminas, no reemplazan al agua ni a la fruta en su forma natural.
“Un jugo de naranja recién exprimido puede aportar vitamina C, pero también tiene hidratos de carbono y muchas veces se pierde la fibra de la fruta. Por eso en muchos casos es mejor consumir la fruta directamente”.
Agregó que muchas veces se intenta sustituir el agua por otras bebidas bajo la idea de que también son líquidos. “Muchas veces buscamos convencernos de que no es tan malo porque es líquido, pero el agua es insustituible y es fundamental para el organismo”.
Durante la jornada, además de realizar controles de presión arterial, peso y otros parámetros, los organizadores también promueven hábitos saludables a través de gestos simbólicos.
“Estamos ofreciendo a las personas una manzana y una botellita de agua como señal de este mensaje: volver a la alimentación natural, a los alimentos simples y al consumo de agua”, señaló.
Finalmente, Revello se refirió a la organización de la alimentación diaria y explicó que actualmente la nutrición se aborda cada vez más de manera personalizada.
“Antes se hablaba de un esquema general de cuatro comidas y dos colaciones para toda la población. Ese mensaje sigue teniendo vigencia, pero hoy sabemos que cada persona es diferente y que no todo aplica igual para todos”.
Por ese motivo, recomendó realizar consultas profesionales para recibir orientación adecuada. “Muchas personas dicen que no van al nutricionista porque están bien de peso o porque siguen la dieta de otra persona. Pero cada caso es distinto”.
En ese sentido, explicó que la alimentación debe adaptarse a la realidad de cada individuo. “Hay que revisar los análisis, ver cómo está cada persona y también considerar su estilo de vida. Lo que es correcto para unos puede no serlo para otros”.
“Por eso es importante tomarse el tiempo para hacer la consulta correspondiente y contar con las herramientas adecuadas para cada caso”, concluyó.


