En el marco del Día Mundial del Riñón, que se conmemora cada segundo jueves de marzo, el nefrólogo Víctor Scaffo advirtió sobre el crecimiento de la enfermedad renal crónica y la importancia de la prevención. Señaló que uno de cada diez habitantes presenta algún grado de esta patología y anunció una jornada de controles y una charla abierta a la comunidad en el CIB Varona.
Gracias por la entrevista, porque es una forma más de que la población se pueda enterar de esto. En este momento se están cumpliendo 20 años de esta idea, que fue hacer concientización a la población sobre lo que son las enfermedades renales. Esto se realiza siempre el segundo jueves de marzo de cada año y, como dije, ya hace 20 años que se viene llevando adelante.
La idea es llevar a la población información sobre determinadas enfermedades que, como sabemos y le decimos a la gente, tienen la característica de ser silenciosas. El 15 de diciembre del año pasado la ONU incorporó a la enfermedad renal crónica dentro del grupo de enfermedades no transmisibles y la decretó como una epidemia silenciosa.
Hoy en día las enfermedades renales, como causa de muerte a nivel mundial, están en el lugar número ocho. Pero si no se toma conciencia y no se adoptan los recaudos necesarios, sabemos que para el año 2040 podría pasar del puesto ocho al quinto lugar.
En el caso de las enfermedades renales hay una repercusión importante tanto para el paciente como en lo social y en lo económico. Esto tiene una repercusión para el paciente, pero también para el Estado. Por eso es importante que las autoridades tomen conciencia de esto.
Incluso acá en Durazno, gracias al edil Claudio González, que fue quien impulsó la iniciativa, la idea es decretar el Día Mundial del Riñón de interés departamental.
Hoy en el mundo existen 850 millones de personas que tienen algún grado de enfermedad renal. Es decir, la prevalencia es de una cada diez personas: uno de cada diez tiene algún grado de enfermedad renal.
Esto también se debe a varios factores de riesgo. Uno es el envejecimiento, pero también determinadas enfermedades no transmisibles como la diabetes, el hipertiroidismo, la hipertensión, la obesidad, el cigarrillo y el sedentarismo, que son todos factores de riesgo que agravan la enfermedad renal.
A su vez, la enfermedad renal también agrava otras enfermedades, como por ejemplo las cardiovasculares. El corazón y el riñón trabajan en conjunto. Si una persona tiene una enfermedad cardíaca, a la larga va a agravar la parte renal; y viceversa: si una persona tiene una enfermedad renal, eso puede llevarla con el tiempo a tener problemas cardiovasculares.
Con esto lo que queremos decir es que es importante que las personas que tengan los factores de riesgo que mencioné —como diabetes, hipertensión, sedentarismo o antecedentes familiares de enfermedad renal— se controlen, vayan al médico y pregunten cómo está su función renal.
Esa es la idea.
Víctor, hacés hincapié permanentemente en tomar conciencia en la prevención. Ahora, ¿cómo cuidamos nuestros riñones?
Por un lado, tratando de evitar los factores de riesgo que mencioné. En el caso de pacientes que tengan diabetes e hipertensión, por supuesto no pueden consumir sal y las cifras de presión arterial tienen que estar por debajo de 140/90.
En el caso de la diabetes, los pacientes tienen que preguntarle a su médico cuánto está su hemoglobina glicosilada. Un paciente que tiene la diabetes controlada debe tener ese valor por debajo de 7,5. Si está por encima, significa que su diabetes no está siendo bien controlada durante la mayor parte del tiempo.
Yendo un poco al Día del Riñón, que es mañana, vamos a tener una actividad. El año pasado la realizamos en Sarandí de la China, pero la idea es descentralizar un poco y acercarnos a la población que quizás no tiene tanto acceso a determinadas cosas. Por eso decidimos ir por los barrios.
En este caso elegimos el CIB Varona. Entonces mañana, de 14 a 18 o casi 19 horas, habrá un equipo de enfermeros del centro de diálisis que estarán realizando controles de presión arterial, azúcar en sangre —hemoglucotest— y peso.
A las 18 horas tendremos una charla con la visita del director departamental de Salud. El intendente también está invitado, ya que nos ayudaron con toda la parte logística.
Habrá además una charla de la nutricionista especialista en enfermedades renales, Luciana Revelo, y también voy a hablar yo sobre enfermedades renales y responderemos las preguntas que la población tenga.
Esperamos que la gente sepa aprovechar esta instancia y nos acompañe mañana. Reitero: de 14 a 18 horas se realizarán controles y a las 18 horas se desarrollará una charla.
Doctor, ¿qué incidencia tienen las enfermedades renales en nuestro departamento?
La misma que en el resto de Uruguay y del mundo: uno de cada diez tiene algún grado de enfermedad renal.
¿Si no se cuida termina necesariamente en diálisis?
No necesariamente. Una persona puede tener una insuficiencia renal leve o moderada y pasar 10, 15 o 20 años, incluso fallecer, y quizás nunca necesitar diálisis.
La diálisis es la última etapa de la enfermedad renal, pero no todo el mundo llega a ese punto. La idea es justamente prevenir ese último paso, que es una gran complicación para el paciente, para la familia y también para el Estado.
Por eso estimulamos a los pacientes con factores de riesgo —como diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares— a que acudan al médico, consulten y se controlen. Y, por supuesto, estamos los nefrólogos para poder atender este tipo de enfermedades.
Por último, Víctor, hablaste de los factores de riesgo. Lógicamente es fundamental. Vayamos ahora a la alimentación y a la hidratación. Los médicos recomiendan consumir al menos dos litros de agua por día. ¿Qué importancia tiene esto?
Los riñones manejan todo lo que es el metabolismo del agua y de otras sustancias en el cuerpo. Por eso es importante que los riñones trabajen lo más holgadamente posible.
Una de las formas de hacerlo es hidratarse correctamente. Cuando hablamos de hidratación nos referimos al consumo de agua. Muchas veces me preguntan si puede ser con gas o sin gas, y eso no importa, pero debe ser agua. El té, el café o el mate no cuentan, y por supuesto las bebidas cola tampoco.
Lo ideal es consumir agua —preferentemente embotellada— entre uno y dos litros por día.
En cuanto a la alimentación, lo recomendable es inclinarse hacia una dieta con más frutas y verduras y disminuir la ingesta de proteínas. La dieta uruguaya tiene un exceso de proteínas.
Cuando hablamos de carne nos referimos a todas: vaca, cerdo, pollo o pescado. No estamos hablando de consumir una más que otra. Sabemos que las carnes blancas tienen menos grasa, pero en este caso estamos hablando de proteínas.
En relación con la enfermedad renal, lo que se recomienda es disminuir el consumo de proteínas.
Te agradezco mucho, doctor.
No, el agradecido soy yo. Espero que la gente, al menos del barrio Varona, mañana pueda acercarse. Todas las personas que quieran ir a la charla o realizarse controles pueden hacerlo, porque vamos a estar allí en el CIB.


