La inspectora de educación media Mónica Mazzei habló sobre el inicio del año lectivo, las líneas de trabajo previstas para 2026 y los desafíos actuales en los centros educativos. También se refirió a la convivencia estudiantil, el acompañamiento a los adolescentes y el papel de la tecnología en la vida cotidiana de los jóvenes.
La inspectora Mónica Mazzei dialogó sobre el inicio del año lectivo, las líneas de trabajo para la educación media y los desafíos actuales en los centros educativos del departamento.
Consultada sobre cómo se proyecta este 2026 en lo que tiene que ver con la educación media, Mazzei señaló que será un año de intenso trabajo, centrado en varias líneas definidas por las autoridades.
“Se proyecta un año de mucho trabajo, sobre todo para incentivar las líneas que han dispuesto las autoridades. Esto tiene que ver con la participación estudiantil, con la ampliación del tiempo pedagógico y con la protección de las trayectorias educativas de los chicos. En esas tres líneas estamos trabajando ya desde el año pasado con los directores”, explicó.
La inspectora destacó que los equipos de dirección ya venían desarrollando iniciativas en ese sentido.
“Nosotros somos canales de comunicación y llevamos adelante propuestas, acompañando a los directores en los proyectos que tiene cada centro. Con beneplácito vemos que muchos de ellos ya tenían previstas estas líneas de trabajo, en mayor o menor intensidad según los recursos humanos y económicos de cada liceo. Lo que corresponde ahora es continuar acompañando y potenciando ese trabajo”.
En ese sentido, mencionó que durante marzo ya se prevén actividades y un trabajo conjunto con distintos organismos.
“Estamos trabajando con UCDIE, con la Comisión Descentralizada y en varias instancias de coordinación. Me estoy encontrando con mucha gente con ganas de trabajar, y eso facilita enormemente nuestra tarea”.
Proyectos y potencial educativo
Mazzei también destacó que cada centro educativo del departamento tiene características propias y proyectos con potencial para desarrollarse.
“Cada centro tiene un potencial para explotar y para dar a conocer. Por ejemplo, la Sala de Arte del Liceo Rubino es algo espectacular, que no existe en otros liceos del país. También el Liceo Nº 3 tiene un proyecto con un fuerte componente social, pensado como una devolución a la sociedad por parte de los estudiantes”.
En esa línea, mencionó la posibilidad de incorporar proyectos internacionales.
“Hemos acercado a la directora un proyecto que se desarrolla en todo el mundo llamado CLICE, donde los estudiantes proponen cambios para la sociedad y buscan soluciones. Luego pueden presentarlos a concursos que incluso tienen retribución económica si el proyecto está bien presentado”.
La inspectora señaló que el trabajo se extiende a todo el departamento.
“He recorrido todos los liceos varias veces. Los directores ya saben que estoy arriba de la camioneta toda la semana. Cada lugar tiene mucho para trabajar, con identidad propia y también con instituciones públicas y privadas”.
Además, destacó la importancia de iniciativas que vinculan a los centros educativos con otras organizaciones.
“En el interior, por ejemplo, UPM desarrolla proyectos con estudiantes y docentes. Para los docentes es una reafirmación de su formación y para los chicos es una experiencia muy enriquecedora”.
Situaciones de convivencia
Durante la entrevista también se abordó un episodio reciente que generó preocupación en la comunidad educativa.
“Nos tomó a todos por sorpresa. No lo voy a negar. Pero en estos casos se actuó siguiendo los protocolos correspondientes. Las direcciones trabajaron muy bien la temática y la atención a los chicos fue inmediata”.
Mazzei subrayó la importancia del acompañamiento a estudiantes y familias.
“Trabajamos con los alumnos y con sus familias. El director convocó reuniones de padres y se incorporó la temática al proyecto de centro para trabajarla con los docentes”.
También explicó que, aunque algunos centros no cuentan con equipos técnicos permanentes, sí existen apoyos a nivel departamental.
“En este momento está trabajando una educadora social con los alumnos del Liceo Nº 2, y además estamos buscando otros recursos para acompañar este proceso”.
En ese marco, se impulsó una actividad cultural con la participación del Ballet Nacional del Sodre.
“Nos pusimos en contacto con la directora del Ballet Nacional, María Noel Riccetto, a través de redes sociales. La idea es generar una instancia de encuentro con los estudiantes, acercar el ballet y permitir que los chiquilines puedan dialogar con los artistas”.
La actividad incluirá estudiantes de distintos liceos del departamento y también de Flores.
“Queremos que sea una instancia de convivencia. Además, los estudiantes fueron invitados a presenciar la clase ensayo previa a la obra, para lo cual solicitamos autorización al teatro para asistir con unos cien estudiantes y, si es posible, también con integrantes de sus familias”.
Los liceos y su historia
Mazzei también reflexionó sobre la evolución histórica de la educación media en el país.
“Al comienzo se crearon los liceos departamentales, con edificios muy grandes y majestuosos, como el Liceo Rubino. En aquel momento no todos accedían a la educación media”.
Con el paso del tiempo y la ampliación de la obligatoriedad educativa, se fueron creando nuevos centros.
“Cuando la educación se vuelve obligatoria hasta los 18 años surge la necesidad de crear más centros. Así aparecen otros liceos que también debían llenarse de estudiantes”.
Según explicó, la elección del centro educativo muchas veces responde a factores prácticos.
“Hoy muchos padres optan por el liceo más cercano, lo cual tiene lógica porque reduce las inasistencias. Además, la calidad educativa no depende del liceo en sí, sino de la formación y profesionalización de los docentes”.
En ese sentido, remarcó que los profesores trabajan en distintos centros.
“No hay docentes exclusivos de un liceo. Los docentes circulan por distintos centros educativos, por lo que la calidad del trabajo docente está presente en todos”.
Espacios de convivencia
La inspectora también valoró proyectos que buscan ampliar las actividades educativas fuera del aula.
“Existe una propuesta impulsada por el inspector Víctor Rodríguez para que los estudiantes recorran toda la oferta deportiva que tiene la ciudad”.
El objetivo es generar espacios de encuentro y convivencia.
“Queremos crear espacios cuidados por adultos donde los estudiantes circulen, se encuentren, convivan y se apropien de los espacios públicos, como el teatro o los lugares de educación física”.
El proyecto comenzó este año con estudiantes de séptimo año.
“Luego se ampliará, y cuando estos estudiantes estén en octavo podrán contarles a los nuevos cómo fue su experiencia. Incluso podemos descubrir talentos en el deporte, el teatro u otras áreas”.
El rol de los adultos
Finalmente, Mazzei dejó un mensaje sobre el acompañamiento a los adolescentes.
“La adolescencia es una etapa donde todos nos podemos equivocar. Lo importante es que cuando los chicos se equivocan y se dan vuelta, encuentren detrás a un adulto”.
Ese adulto, señaló, debe escuchar y orientar.
“Un adulto que los escuche, que los comprenda, pero que también los guíe. Esa es nuestra tarea hoy con los adolescentes”.
También se refirió al uso de la tecnología y los celulares.
“La tecnología es una gran herramienta, pero hay que saber usarla. Por eso existe el programa de ciudadanía digital, que debemos desarrollar también con los adultos”.
Mazzei sostuvo que el desafío es educar en el uso responsable.
“No se trata de decir sí o no al celular, sino de enseñar cómo y cuándo usarlo. Los acuerdos deben ser claros, como ocurre en una familia”.
