Nacida en Montevideo el 13 de febrero de 1932, Estela Medina es una de las grandes figuras del teatro uruguayo. Su formación comenzó en la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD), donde fue alumna de la legendaria actriz y directora española Margarita Xirgu, figura clave en la formación de varias generaciones de actores en Uruguay.
Su debut profesional se produjo a comienzos de la década de 1950 y muy pronto se integró a la Comedia Nacional, el histórico elenco estable del teatro público de Montevideo. Allí desarrolló la mayor parte de su carrera, convirtiéndose con el paso de los años en una de sus primeras actrices y en una presencia central del repertorio del Teatro Solís, escenario emblemático de la capital uruguaya.
A lo largo de más de cinco décadas interpretó personajes en obras de gran peso dentro del repertorio teatral. Entre ellas figuran “María Estuardo”, “Fedra”, “Electra”, “La zapatera prodigiosa” de Federico García Lorca, “Las de Barranco”, “Cuarteto”, “Tres mujeres altas” de Edward Albee y “El camino a La Meca” de Athol Fugard, entre muchas otras. Estos trabajos consolidaron su prestigio como actriz de gran intensidad dramática y dominio del escenario.
Su trayectoria fue reconocida en numerosas oportunidades con los Premios Florencio, el máximo galardón del teatro uruguayo. Entre esas distinciones recibió el Florencio de Oro en 1999 y posteriormente el Florencio de Oro a la Trayectoria en 2001, premios que reconocen el conjunto de su aporte al teatro nacional.
También recibió importantes reconocimientos institucionales. En 2004 fue declarada Ciudadana Ilustre de Montevideo y en 2005 el gobierno de Francia la distinguió como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, una de las distinciones culturales más prestigiosas de ese país.
En 2009 ingresó como Académica de Número a la Academia Nacional de Letras del Uruguay y en 2015 fue nombrada Académica de Honor, un reconocimiento poco frecuente para una actriz y que refleja el valor cultural de su trayectoria. A esto se suma la Medalla Delmira Agustini, otorgada por el Ministerio de Educación y Cultura en 2014.
Tras retirarse de la Comedia Nacional en 2008, continuó vinculada al teatro con nuevos proyectos y presentaciones en el Teatro Solís y otras salas de la región, reafirmando una presencia escénica que ha marcado a varias generaciones de actores y espectadores.
Con más de medio siglo de actividad, Estela Medina ocupa un lugar central en la historia del teatro uruguayo. Su carrera está marcada por personajes memorables, premios importantes y una presencia constante en los escenarios que la convirtió en una de las grandes referencias culturales del país.
