{"id":8169,"date":"2025-09-12T11:36:13","date_gmt":"2025-09-12T14:36:13","guid":{"rendered":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=8169"},"modified":"2025-09-12T11:36:13","modified_gmt":"2025-09-12T14:36:13","slug":"elena-una-mujer-habil-completa-y-capaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=8169","title":{"rendered":"Elena, una mujer h\u00e1bil, completa y capaz"},"content":{"rendered":"<p><strong>Elena Giovanni Mari\u00f1os Mart\u00ednez, de 52 a\u00f1os, se define como una mujer h\u00e1bil, completa y capaz. Me sorprende y me acota: \u201cSoy terraza, s\u00f3tano jam\u00e1s, porque me ha tocado vivir de todo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Por<\/strong> Anabela Prieto Zarza<!--more--><\/p>\n<p>Esta mujer, madre de tres hermosos hijos \u2014Mar\u00eda Emilia, Ana Carolina y Jos\u00e9 Pedro\u2014, es hija de Juan Carlos y Olga, un matrimonio humilde y trabajador. Concurri\u00f3 al Colegio Virgen Ni\u00f1a en Sarand\u00ed del Yi, donde su madre era cocinera, mientras que el padre ten\u00eda un comercio. La familia se fue a trabajar al Frigor\u00edfico Modelo. Ella y sus dos hermanos, Carlos y Sandra, trabajaban a la par de sus padres: se levantaban entre la 1 y las 3 de la ma\u00f1ana a lavar ubres y orde\u00f1ar, ayudaban en la chacra, por lo que recib\u00edan el pago de una sierra de zapallos o boniatos, cuyo producido de la venta era para ellos. Iban a la escuela a pie, a caballo o, a veces, en el carro con el padre cuando llevaba la leche al Modelo. Despu\u00e9s vinieron sus otras dos hermanas, Solange y Viviana.<\/p>\n<p>Fueron felices. Desayunaban o merendaban lo que hab\u00eda: leche con boniatos, mazamorra; nunca falt\u00f3 la comida y todo lo hac\u00edan con voluntad y gusto. Agradece a sus padres que le ense\u00f1aron a trabajar y a ser constante.<\/p>\n<p>La maestra de 6\u00ba a\u00f1o le escribi\u00f3 en la carpeta de fin de cursos: \u201cCon tu personalidad llegar\u00e1s muy lejos\u201d, y no se equivoc\u00f3. Siempre fue una ni\u00f1a rebelde, contestataria, muy inteligente y aplicada en los estudios.<\/p>\n<p>La secundaria la curs\u00f3 como pupila en el Colegio Virgen Ni\u00f1a, hasta tercero de liceo. Un ingeniero del tambo le coment\u00f3 que en Montevideo una se\u00f1ora quer\u00eda una chiquilina de compa\u00f1\u00eda y se hac\u00eda cargo de pagarle los estudios. Los padres no la dejaron, perdi\u00f3 la oportunidad y, con ella, el gusto por el estudio.<\/p>\n<p>En cuarto a\u00f1o de liceo se fue a vivir con la abuela, con una rebeld\u00eda imponente. Sus padres tambi\u00e9n dijeron que no a un joven del que estaba enamorada y que hab\u00eda ido a pedir permiso para noviar con ella. La rebeld\u00eda aument\u00f3. La soluci\u00f3n: irse de la casa. Se cas\u00f3 a los 16 a\u00f1os con el padre de sus dos hijas.<\/p>\n<p>\u00c9l era alambrador y hac\u00eda tajamares para Francisco Dotti. Ella, sin trabajo, le pregunt\u00f3 a su esposo: \u201c\u00bfCu\u00e1nto me pagas por pozo?\u201d (se refiere al pozo de cada poste). La respuesta fue: \u201c10 pesos\u201d. El primer d\u00eda casi se arranca una mano, pero aprendi\u00f3. En una oportunidad, mano a mano, hicieron 2000 metros de alambrado. Termin\u00f3 sabiendo de todo: hac\u00eda pozos, atillaba, pasaba alambre, todo.<\/p>\n<p>A los tres a\u00f1os de casada lleg\u00f3 Mar\u00eda Emilia. Estaban de caseros en un puesto y le pusieron peros para llevar a la ni\u00f1a al m\u00e9dico. All\u00ed se termin\u00f3 el v\u00ednculo laboral. La rebeld\u00eda segu\u00eda intacta.<\/p>\n<p>Se fueron a trabajar con Jaime Mackinon, en Ruta 6, ella sin sueldo. A su esposo lo dejaban salir a trabajar con la m\u00e1quina esquiladora siempre y cuando consiguiera quien lo supliera. De nuevo, la pregunta: \u201c\u00bfPuedo quedarme yo de casera?\u201d. Mackinon acept\u00f3. En un temporal, de madrugada, con su perra \u2014que era tremenda trabajadora\u2014 salvaron 70 capones reci\u00e9n esquilados. Ten\u00eda 22 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Buscando oportunidades, le pidi\u00f3 a su abuela que le ense\u00f1ara a hilar. Aid\u00e9, la se\u00f1ora de Mackinon, le regal\u00f3 vellones. Trabaj\u00f3 much\u00edsimo para ellos: les vend\u00eda mantas, jergones y ponchos.<\/p>\n<p>Ese establecimiento se vendi\u00f3 y se fueron a trabajar a Chileno con el Dr. Betizagasti, los dos como empleados. All\u00ed naci\u00f3 Carolina. Estuvieron un tiempo y luego pasaron a trabajar con Alfredo Baldomir (hijo del expresidente de la Rep\u00fablica). Su esposo ten\u00eda sueldo y ella no. Otra vez buscando oportunidades, empez\u00f3 a orde\u00f1ar y a hacer quesos; con el suero criaba chanchos. Los quesos los vend\u00eda en Blanquillo: \u201cMe los sacaban de las manos\u201d, cuenta. Tambi\u00e9n atend\u00eda a los patrones cuando ven\u00edan. La mayor de sus hijas estaba pupila en el Colegio del Carmen porque a la escuela rural de la zona (la N\u00ba 48) no siempre se pod\u00eda llegar por la crecida de un arroyo.<\/p>\n<p>Comenzaron los cuestionamientos sobre el futuro, propio y de sus hijas. Sent\u00eda que tiraba sola y se fue, divorcio de por medio.<\/p>\n<p>En Sarand\u00ed del Yi, una se\u00f1ora conocida como la \u201cYuya\u201d, que ten\u00eda una empresa de \u00f3mnibus, le coment\u00f3 que Jos\u00e9 Rodr\u00edguez \u2014que ten\u00eda campo cerca de donde hab\u00edan trabajado\u2014 quer\u00eda hablar con ella, y la arrim\u00f3. Pens\u00f3 que era para ofrecerle trabajo.<\/p>\n<p>El planteo no fue laboral: admirado por su capacidad de trabajo, el Sr. Rodr\u00edguez, posteriormente su compa\u00f1ero de vida y padre de su hijo var\u00f3n, le confes\u00f3 que estaba enamorado y quer\u00eda iniciar una relaci\u00f3n. Elena fue sincera: le explic\u00f3 que no lo quer\u00eda, que \u00e9l estaba acostumbrado a estar solo, que ella ten\u00eda dos hijas y que \u00e9l era 30 a\u00f1os mayor. \u201cNo va a funcionar la cosa\u201d. \u00c9l acept\u00f3 todos los cuestionamientos e insisti\u00f3: quer\u00eda ser un padre para esas ni\u00f1as y darles una oportunidad de realizarse, estudiar y tener un buen pasar. No estaba enamorada, pero ese hombre le ofrec\u00eda y merec\u00eda respeto.<\/p>\n<p>As\u00ed fue. Convivieron y lleg\u00f3 Jos\u00e9 Pedro, hijo de ambos, amado y consentido por su padre. Elena hizo diferentes cursos: personal training, peluquer\u00eda. Se instal\u00f3 como peluquera en Blanquillo, pero Jos\u00e9 no quer\u00eda que trabajara. Comenzaron las diferencias sobre la educaci\u00f3n de los hijos y los celos. Cuando hab\u00eda problemas, como penitencia, los mandaba a un campo que quedaba a 2 km del pueblo. Ella iba y ven\u00eda caminando para poder trabajar en su peluquer\u00eda, porque no ten\u00eda veh\u00edculo.<\/p>\n<p>Entonces, en una especie de separaci\u00f3n de bienes, \u00e9l le dio una camioneta y un capital \u201ccon el que deb\u00eda arreglarse de aqu\u00ed en m\u00e1s\u201d. Se fij\u00f3 una pensi\u00f3n alimenticia, v\u00eda judicial, para Jos\u00e9 Pedro, que ten\u00eda 8 o 9 a\u00f1os, pero continuaban viviendo en la misma casa. Todo era \u201ccasi que normal\u201d.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se hizo insostenible y lleg\u00f3 el momento de irse. Su hija mayor fue diagnosticada con retinitis pigmentaria (que provoca disminuci\u00f3n de la visi\u00f3n de forma progresiva y puede llegar a la ceguera total). Posteriormente, su segunda hija tambi\u00e9n fue diagnosticada con dicha enfermedad. La rebeld\u00eda ahora era contra la vida. Preguntas sin respuestas: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed?\u201d. Para evitar una convivencia insana se mudaron a dos cuadras de la casa donde viv\u00edan. Compr\u00f3 un taxi, vendi\u00f3 la camioneta con apenas 14.000 km, compr\u00f3 otra, busc\u00f3 una casa y arm\u00f3 una empresa f\u00fanebre: \u201cEmpresa Mari\u00f1os\u201d<\/p>\n<p>Esa es la Elena que conocemos hoy: una empresaria exitosa, decidida, producto de sus vivencias. Lleva 12 a\u00f1os ofreciendo un servicio de excelente calidad. Los familiares que contratan sus servicios, en momentos tan sensibles, saben que pueden contar con ella, y lo \u00fanico que ha recibido son palabras de agradecimiento. Ella y sus dos hijos, Carolina y Jos\u00e9 Pedro, se encargan personalmente de todo: limpian la sala, preparan al extinto (lo limpian, peinan y maquillan), van a buscar los ata\u00fades cuidando que no se rayen, est\u00e1n en todos los detalles. Ha financiado servicios muy costosos para que la gente pueda darle al ser querido la despedida que desee. Nadie le ha quedado debiendo un peso. En todo momento manifiesta su vocaci\u00f3n de servicio: es contenci\u00f3n para las familias, que agradecen el trato profesional y humano que reciben. Ese agradecimiento es rec\u00edproco.<\/p>\n<p>Hoy tiene una excelente relaci\u00f3n con su exesposo. Han realizado viajes juntos, son padres para sus hijos. \u00c9l tiene 82 a\u00f1os y Elena siente que debe cuidarlo y ser su compa\u00f1era: al fin y al cabo, cuando ella andaba rompi\u00e9ndose el alma, \u00e9l fue quien le dio una oportunidad. Llevan una vida de amigos, compa\u00f1eros y compinches, pero cada uno en su casa.<\/p>\n<p>Corre raid \u2014el de 90 km\u2014. Le apasiona la adrenalina que le genera y lo vive como un desenchufe de lo f\u00fanebre. Tambi\u00e9n le gusta hacer zumba, ir al gimnasio y bailar. No le gustan los lujos, pero anda siempre impecable, sin descuidar ning\u00fan detalle ni en su ropa ni en su maquillaje. Fue Se\u00f1ora de las 4 D\u00e9cadas en 2014. Tiene un caniche que la adopt\u00f3 a ella, al que llam\u00f3 Talita porque lo trajo de un raid en Tala.<\/p>\n<p>Actualmente trabaja para concretar la apertura de una sucursal en Sarand\u00ed del Yi \u2014ya tiene el terreno\u2014, que quedar\u00e1 a cargo de sus hijos. \u201cHe cumplido casi todos mis sue\u00f1os. Ya voy a parar\u201d, dice. No le creo.<\/p>\n<p>La \u00fanica forma de cumplir los sue\u00f1os es buscar oportunidades, siempre: ser constante y hacer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elena Giovanni Mari\u00f1os Mart\u00ednez, de 52 a\u00f1os, se define como una mujer h\u00e1bil, completa y capaz. Me sorprende y me acota: \u201cSoy terraza, s\u00f3tano jam\u00e1s, porque me ha tocado vivir de todo\u201d. 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