{"id":13064,"date":"2026-09-29T12:35:35","date_gmt":"2026-09-29T15:35:35","guid":{"rendered":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=13064"},"modified":"2026-09-29T12:35:35","modified_gmt":"2026-09-29T15:35:35","slug":"29-de-septiembre-mafalda-cumple-62-anos-y-sus-preguntas-siguen-creciendo-con-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=13064","title":{"rendered":"29 de septiembre: Mafalda cumple 62 a\u00f1os y sus preguntas siguen creciendo con nosotros"},"content":{"rendered":"<p><strong>En esta columna de Huella Cultural recorreremos la historia de Quino y Mafalda, a 62 a\u00f1os del debut del personaje en Primera Plana, el 29 de septiembre de 1964. Desde los primeros dibujos en Mendoza y la campa\u00f1a publicitaria que dio origen a la ni\u00f1a hasta su llegada a los diarios y los libros, conoceremos c\u00f3mo se construy\u00f3 ese universo de personajes que sigue acompa\u00f1ando a distintas generaciones. Tambi\u00e9n volveremos sobre la decisi\u00f3n de cerrar la tira, la obra de Quino m\u00e1s all\u00e1 de Mafalda y las preguntas que su humor dej\u00f3 abiertas sobre el poder, la injusticia y nuestra manera de vivir.<\/strong><\/p>\n<p>Quino junto a Mafalda. Foto: Sara Facio \/ Colecci\u00f3n Sara Facio.<!--more--><\/p>\n<h5>Una ni\u00f1a frente a las explicaciones de los grandes<\/h5>\n<p>Hay personajes a los que regresamos para reencontrarnos con una edad. Con Mafalda sucede algo m\u00e1s: volvemos a sus p\u00e1ginas y descubrimos que algunas preguntas nos estaban esperando. Las le\u00edmos de ni\u00f1os, las entendimos de otra manera al crecer y, con los a\u00f1os, empezamos a reconocernos tambi\u00e9n en los adultos que no saben qu\u00e9 contestar.<\/p>\n<p>El 29 de septiembre de 1964, Mafalda debut\u00f3 en el semanario argentino Primera Plana. Ese d\u00eda qued\u00f3 establecido como su nacimiento editorial. Hoy se cumplen 62 a\u00f1os de aquella aparici\u00f3n, comienzo de una relaci\u00f3n con los lectores que sobrevivi\u00f3 largamente a la publicaci\u00f3n de nuevas tiras.<\/p>\n<p>Su creador, Joaqu\u00edn Salvador Lavado Tej\u00f3n, Quino, puso en boca de una ni\u00f1a inquietudes que desbordaban la mesa familiar. La paz, la desigualdad y las contradicciones de los mayores entraban en la conversaci\u00f3n cotidiana. Bastaban unos pocos cuadros para que una respuesta aparentemente razonable dejara de serlo.<\/p>\n<h5>Antes de Mafalda, un muchacho que quer\u00eda dibujar<\/h5>\n<p>Quino naci\u00f3 en Mendoza el 17 de julio de 1932, en una familia de inmigrantes espa\u00f1oles. El apodo lo acompa\u00f1aba desde peque\u00f1o y permit\u00eda distinguirlo de su t\u00edo Joaqu\u00edn Tej\u00f3n, dibujante y pintor, cuya cercan\u00eda fue decisiva para despertar su vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1945 ingres\u00f3 en la Escuela de Bellas Artes de Mendoza. La abandon\u00f3 en 1949, decidido a dedicarse a las historietas y al humor gr\u00e1fico. El camino hasta conseguir un lugar en la prensa exigi\u00f3 insistencia: en 1951 viaj\u00f3 a Buenos Aires en busca de oportunidades y regres\u00f3 sin haber logrado publicar.<\/p>\n<p>En 1954 se instal\u00f3 en la capital argentina y apareci\u00f3 su primera p\u00e1gina de humor en el semanario Esto Es. Comenzaba as\u00ed una trayectoria construida entre redacciones, entregas y dibujos, mucho antes de que Mafalda se convirtiera en su personaje m\u00e1s reconocido.<\/p>\n<p>Su primer libro, Mundo Quino, lleg\u00f3 en 1963. El t\u00edtulo ya anunciaba algo que la popularidad posterior de la ni\u00f1a pod\u00eda dejar en segundo plano: hab\u00eda un universo propio, una manera de observar las relaciones humanas que no depend\u00eda de una sola historieta.<\/p>\n<h5>Una campa\u00f1a que no se hizo<\/h5>\n<p>El origen de Mafalda tuvo una circunstancia inesperada. Miguel Brasc\u00f3, escritor y humorista que hab\u00eda prologado Mundo Quino, acerc\u00f3 al dibujante a una agencia que preparaba una campa\u00f1a para la marca de electrodom\u00e9sticos Mansfield.<\/p>\n<p>El encargo requer\u00eda personajes cuyos nombres comenzaran con la letra M. Quino empez\u00f3 a dar forma a una familia y a una ni\u00f1a. La campa\u00f1a no se concret\u00f3, pero los dibujos encontraron despu\u00e9s otro destino.<\/p>\n<p>Tras unos antecedentes publicados en Leopl\u00e1n, la serie inici\u00f3 su recorrido en Primera Plana en septiembre de 1964. En 1965 pas\u00f3 al diario El Mundo y, en 1968, a la revista Siete D\u00edas.<\/p>\n<p>Aquella criatura nacida alrededor de un proyecto comercial termin\u00f3 poniendo en cuesti\u00f3n muchas de las promesas del mundo adulto. El consumo, el prestigio y la idea de progreso pod\u00edan quedar expuestos a una pregunta sencilla, formulada desde abajo, a la altura de una ni\u00f1a.<\/p>\n<h5>Una conversaci\u00f3n entre distintas formas de vivir<\/h5>\n<p>Mafalda nunca estuvo sola. Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad y su hermano Guille fueron ampliando el espacio de la historieta. Los padres, las amistades, la escuela y la vida dom\u00e9stica compon\u00edan un mundo reconocible, en el que las diferencias daban lugar al humor.<\/p>\n<p>Felipe pod\u00eda perderse entre sus fantas\u00edas y sus obligaciones. Manolito med\u00eda buena parte de la vida desde la l\u00f3gica del negocio. Susanita imaginaba su futuro alrededor del matrimonio y la familia. Sus deseos chocaban, se discut\u00edan y, a veces, dejaban al descubierto prejuicios que los mayores prefer\u00edan no reconocer.<\/p>\n<p>La fuerza de ese conjunto estaba en la conversaci\u00f3n. Cada personaje ten\u00eda una voz, y el lector pod\u00eda descubrir algo de s\u00ed mismo en m\u00e1s de uno. La ternura conviv\u00eda con la incomodidad de verse retratado.<\/p>\n<p>Mafalda escuchaba noticias, se preocupaba por la paz, disfrutaba de los Beatles y rechazaba la sopa. Quino conservaba esos detalles de infancia mientras abr\u00eda discusiones que ninguna edad alcanza a resolver del todo.<\/p>\n<h5>El viaje de los libros<\/h5>\n<p>En 1966, Jorge \u00c1lvarez public\u00f3 el primer volumen recopilatorio de Mafalda. Sus cinco mil ejemplares se agotaron en dos d\u00edas. Las tiras empezaban a construir otra vida: pod\u00edan guardarse, prestarse y volver a leerse fuera del ritmo del peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>En Italia apareci\u00f3, en 1969, Mafalda la contestataria, con una presentaci\u00f3n de Umberto Eco. La circulaci\u00f3n internacional fue ampliando el encuentro con p\u00fablicos de distintas lenguas.<\/p>\n<p>Hab\u00eda algo cercano en esa familia y en esos ni\u00f1os, aun para quienes viv\u00edan lejos de Buenos Aires. Las preocupaciones pod\u00edan cambiar de escenario, pero segu\u00edan siendo reconocibles: el dinero, la educaci\u00f3n, las expectativas familiares y la dificultad de encontrar coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.<\/p>\n<h5>Saber cu\u00e1ndo detenerse<\/h5>\n<p>El 25 de junio de 1973, Quino cerr\u00f3 la producci\u00f3n regular de nuevas tiras de Mafalda. Le preocupaba repetirse y perder la exigencia con la que trabajaba.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n ayuda a comprender su relaci\u00f3n con el oficio. En una entrevista publicada por La Opini\u00f3n Cultural en 1972, hab\u00eda contado que pod\u00eda pasar d\u00edas trabajando sobre una idea. Detr\u00e1s de la aparente sencillez del resultado hab\u00eda tiempo, correcciones y una persistente insatisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>El final de la serie no termin\u00f3 con la presencia del personaje. Sus libros continuaron circulando y Quino volvi\u00f3 a dibujarlo en ocasiones especiales. Mafalda acompa\u00f1\u00f3, entre otras iniciativas, la difusi\u00f3n de los derechos de la infancia junto a UNICEF.<\/p>\n<h5>Todo lo que tambi\u00e9n dibuj\u00f3 Quino<\/h5>\n<p>Despu\u00e9s de Mafalda, Quino continu\u00f3 desarrollando una obra de humor gr\u00e1fico en la que el poder, la obediencia y la fragilidad humana ocuparon un lugar central. Libros como D\u00e9jenme inventar, de 1983, y Quinoterapia, de 1985, permiten acercarse a esa otra dimensi\u00f3n de su trabajo.<\/p>\n<p>Muchas de sus im\u00e1genes pod\u00edan sostenerse sin palabras. Un gesto, una diferencia de tama\u00f1o o la disposici\u00f3n de los personajes alcanzaban para mostrar qui\u00e9n mandaba y qui\u00e9n deb\u00eda soportarlo. El dibujo conten\u00eda tanto la situaci\u00f3n como su cr\u00edtica.<\/p>\n<p>En 1976 se exili\u00f3 en Mil\u00e1n junto a su esposa, Alicia Colombo. Su trayectoria sigui\u00f3 creciendo entre publicaciones, libros y reconocimientos. En 2014 recibi\u00f3 el Premio Pr\u00edncipe de Asturias de Comunicaci\u00f3n y Humanidades, el mismo a\u00f1o en que Mafalda cumpl\u00eda medio siglo.<\/p>\n<p>Quino muri\u00f3 en Mendoza el 30 de septiembre de 2020, a los 88 a\u00f1os. Su obra hab\u00eda dado a varias generaciones un lenguaje compartido para reconocer injusticias, desconfiar de ciertas solemnidades y re\u00edrse tambi\u00e9n de las propias contradicciones.<\/p>\n<h5>Volver a leer, volver a preguntar<\/h5>\n<p>El aniversario permite regresar a esas p\u00e1ginas con algo m\u00e1s que nostalgia. Mafalda sigue siendo una ni\u00f1a; quienes hemos cambiado somos sus lectores. Hoy podemos comprender el cansancio de sus padres y, al mismo tiempo, seguir del lado de su insistencia.<\/p>\n<p>All\u00ed permanece el encuentro que Quino hizo posible. Nos acercamos por el humor, reconocemos una escena y terminamos pensando en algo que parec\u00eda demasiado habitual para ser discutido.<\/p>\n<p>Sesenta y dos a\u00f1os despu\u00e9s, abrir un libro de Mafalda conserva esa intimidad: volver a una voz querida y descubrir que todav\u00eda tiene algo que preguntarnos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta columna de Huella Cultural recorreremos la historia de Quino y Mafalda, a 62 a\u00f1os del debut del personaje en Primera Plana, el 29 de septiembre de 1964. Desde los primeros dibujos en Mendoza y la campa\u00f1a publicitaria que dio origen a la ni\u00f1a hasta su llegada a los diarios y los libros, conoceremos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13065,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-13064","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-durazno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13064"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13064\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13066,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13064\/revisions\/13066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}