{"id":11542,"date":"2026-06-18T21:20:27","date_gmt":"2026-06-19T00:20:27","guid":{"rendered":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=11542"},"modified":"2026-06-18T21:20:27","modified_gmt":"2026-06-19T00:20:27","slug":"no-quiero-esto-para-vos-la-frase-que-cambio-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=11542","title":{"rendered":"\u201cNo quiero esto para vos\u201d, la frase que cambi\u00f3 su vida"},"content":{"rendered":"<p><strong>Juan Carmelo Mohozzo y Eva Forischi tuvieron 11 hijos, de los cuales sobreviven 4. Una de ellas, Teresita Anabela, es una de las m\u00e1s chicas. En el \u00e1mbito familiar le dicen Petunia, sobrenombre que mantiene a sus 55 a\u00f1os y que le debe a su hermana Raquel, que le puso as\u00ed por la flor del mismo nombre<\/strong><\/p>\n<p>Por Anabela Prieto Zarza<!--more--><\/p>\n<p>Teresita Anabela tuvo una infancia dif\u00edcil. Un hermano que pasaba mucho tiempo internado en Montevideo provocaba que los dem\u00e1s sintieran con bastante frecuencia la ausencia de sus padres.<\/p>\n<p>En ese marco, a Petunia, con apenas 4 a\u00f1os, le toc\u00f3 sufrir, con personas ajenas a su familia, situaciones que ning\u00fan ser humano deber\u00eda atravesar. En aquella \u00e9poca no se hablaba de estas cosas y las heridas marcaron profundamente el crecimiento, la adolescencia y la adultez de esa ni\u00f1a.<\/p>\n<p>Con la rebeld\u00eda que le gener\u00f3 lo vivido, se convirti\u00f3 en una ni\u00f1a guerrera. A los 6 a\u00f1os comenz\u00f3 a acompa\u00f1ar a su padre, que era polic\u00eda y, despu\u00e9s del horario de trabajo, le entraba al carro de arena, a montear con el trozador y a fabricar ladrillos. Cree que iba con gusto porque necesitaba fortalecerse para superar lo que hab\u00eda vivido y poder hacerle frente a lo que viniera en la vida.<\/p>\n<p>Concurri\u00f3 a la Escuela N.\u00ba 10 y despu\u00e9s al Liceo Rubino.<\/p>\n<p>So\u00f1aba con ser alguien, ser profesora de Educaci\u00f3n F\u00edsica o de Matem\u00e1ticas. En ambas cosas era buena. Pero en quinto a\u00f1o dej\u00f3 el liceo para dedicarse por completo a colaborar para parar la olla familiar.<\/p>\n<p>Una de sus hermanas se enferm\u00f3 y fue internada. Llegaron a la casa paterna seis nietos primero y uno m\u00e1s despu\u00e9s, a los que hab\u00eda que mantener y de los cuales sus padres, ella y sus hermanos tuvieron que hacerse cargo.<\/p>\n<p>Petunia ya era ducha en todos los oficios que hab\u00eda aprendido junto a su padre. Hab\u00edan logrado levantar la casa, cambiando ladrillos por otros materiales en la Barraca Col\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cLevantamos la casa, humilde, pero siempre hab\u00eda pobreza. No daba, nunca alcanzaba. Mi padre era re trabajador, se part\u00eda el lomo, pero no daba. Y mi madre haciendo de todo en la casa, cuidando a todos. Yo deb\u00eda proteger a mi madre, para ella tampoco era f\u00e1cil la vida. Tener la casa propia para nosotros era muy importante\u201d.<\/p>\n<p>Llegaron esos nietos y la situaci\u00f3n se complic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s porque Carmelo se enferm\u00f3. Los sue\u00f1os de Petunia se postergaron. Dej\u00f3 todo, incluso los deportes. Lo que m\u00e1s le gustaba era el f\u00fatbol y andaba muy bien.<\/p>\n<p>Mira hacia atr\u00e1s y recuerda que sent\u00eda un vac\u00edo enorme. Se trabajaba y se trabajaba y no se mejoraba para nada.<\/p>\n<p>\u201cDorm\u00edan ocho gurises en dos camas. Entre todos nosotros tuvimos que atender a esos gurises\u201d.<\/p>\n<p>La frustraci\u00f3n y el enojo eran tan grandes, y el ambiente en el que se mov\u00eda tan complejo, que cay\u00f3 en el alcohol. Amigos que no eran tales, que estaban para acompa\u00f1arla en su adicci\u00f3n, agravaron a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n. Form\u00f3 pareja dos veces, pero ninguna de las relaciones prosper\u00f3. Con el \u00faltimo compa\u00f1ero podr\u00edan haberse salvado juntos, pero \u00e9l no lo intent\u00f3 y Teresita se fue.<\/p>\n<p>La vida de Petunia era el trabajo rudo, a la par de un hombre, y el consumo de 15 botellas de cerveza, tres cajas de cigarrillos y un tabaco todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>La comida no faltaba en su casa, pero ya no pod\u00eda m\u00e1s. Sus sobrinas, que ya estaban en los caminos de Dios, oraban por ella para que dejara esa vida. Pero no pod\u00eda.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, que agradece eternamente, ven\u00eda caminando por la calle con una botella de cerveza y sinti\u00f3 que alguien le dec\u00eda: \u201cNo quiero esto para vos\u201d. Y agrega: \u201cCada vez que cuento esto me erizo\u201d.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a su casa, compr\u00f3 tres cervezas m\u00e1s, tabaco y cigarrillos, que no le pod\u00edan faltar, y se acost\u00f3. Otra vez sinti\u00f3 la voz que le dec\u00eda: \u201cHija m\u00eda, no quiero eso para vos\u201d.<\/p>\n<p>Fue un antes y un despu\u00e9s. Entendi\u00f3 que era Dios habl\u00e1ndole. Se levant\u00f3 y tir\u00f3 las cervezas, el tabaco y los cigarrillos. Dios hab\u00eda escuchado las plegarias de sus sobrinas.<\/p>\n<p>Contin\u00faa con total sinceridad: \u201cYo odiaba a Dios. Dios era yo, porque yo me romp\u00eda el alma y no mejor\u00e1bamos, no est\u00e1bamos bien. Hoy estoy convencida de que la oraci\u00f3n tiene poder y que el clamor de mi sobrina fue escuchado. Mi vida cambi\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>Para explicar sus sentimientos cuenta: \u201cEn el a\u00f1o 2000 estaba en Montevideo jugando al f\u00fatbol femenino. Me iban a llevar a Brasil a jugar y esa noche me llaman para que volviera a Durazno porque pap\u00e1 se hab\u00eda vuelto a enfermar y era grave. Odi\u00e9 a Dios, lo insult\u00e9. No entend\u00eda por qu\u00e9 me hac\u00eda esto. Irme a Brasil era salir de la miseria en la que estaba, dejar de tomar, vivir otra vida. Hoy entiendo que, en realidad, Dios me salv\u00f3. Si me hubiera ido en aquel momento a Brasil, qui\u00e9n sabe qu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Cuando escuch\u00f3 la palabra de Dios, se alej\u00f3 de la vida que le hac\u00eda mal, de la gente que solo estaba con ella cuando ten\u00eda plata para tomar y que se re\u00eda de ella.<\/p>\n<p>\u201cEn cambio, me dio una familia grande, una familia nueva: la iglesia. Tambi\u00e9n hermanas en Cristo y sus propias familias que me recibieron y acompa\u00f1aron en el camino. Entre ellas, Yenis, una hermana en Cristo que lleg\u00f3 a mi vida en el momento justo. Ella y su familia\u201d.<\/p>\n<p>Hoy est\u00e1 comprometida con la Iglesia Centro Cristiano Emanuel. \u201cSoy una nueva criatura. No guardo rencores ni culpo a nadie. Me equivoqu\u00e9 mucho, pero me perdon\u00e9 porque quien me perdon\u00f3 fue Dios. Soy feliz, trabajo con amor, llevamos la palabra y siempre cuento mi testimonio para estimular a otros a cambiar, a escuchar a Dios. Vamos a muchos lugares, a otros departamentos, a distintos barrios, a casas de familia, a donde nos llaman\u201d.<\/p>\n<p>Como salida laboral, Teresita comenz\u00f3 a hacer comida para afuera: tartas, pizzas, comidas caseras, postres y tortas fritas. Aprendi\u00f3 a cocinar por s\u00ed sola. La abuela era de esas italianas a las que les gustaba la pasta y siempre cocin\u00f3 rico y, adem\u00e1s, \u201cCarlitos Google ayud\u00f3 mucho con recetas\u201d.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que hoy hace algo que le gusta y que resulta mucho m\u00e1s aliviado que el carro, la arena, el monte y los ladrillos.<\/p>\n<p>En a\u00f1os anteriores tuvo la posibilidad de dar clases de cocina en los CIB. Fue una experiencia muy valiosa y enriquecedora, tanto para ella como para las alumnas, que disfrutaban mucho de las clases. Era un grupo muy familiero, que se apoyaba mutuamente. Le gustar\u00eda volver a hacerlo porque lo disfrut\u00f3 much\u00edsimo.<\/p>\n<p>Actualmente trabaja de lleno junto a Yenis, que se ha sumado al emprendimiento, por lo menos por ahora. Se llama Delicias Caseras El Man\u00e1, que significa el alimento que vino del cielo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, han comprado un veh\u00edculo con el que tambi\u00e9n generan ingresos y cumplen una labor social: compran remedios, hacen mandados, llevan gente al m\u00e9dico y est\u00e1n donde las necesiten.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado tuvieron la dicha de viajar a Francia para visitar a las hijas de Yenis. Estuvieron casi tres meses.<\/p>\n<p>\u201cFue maravilloso. Vi cosas que nunca imagin\u00e9 ver. Nunca imaginamos hacer ese viaje. Estoy segura de que fue Dios quien hizo posible que lo realizara\u201d.<\/p>\n<p>Nunca pudo ser madre. No sabe si es un sue\u00f1o pendiente o no. Lo que s\u00ed sigue pendiente es tener la casa propia.<\/p>\n<p>Aspira a superar el impacto de dos muertes que la marcaron much\u00edsimo. La de Horacio, su hermano, que sufri\u00f3 con ella cuando era alcoh\u00f3lica y hac\u00eda todo lo posible para ayudarla a salir. \u201cCuando lo logro, a los tres meses se lo lleva el r\u00edo\u201d. Y la de su madre, ocurrida hace unos cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>No tiene tiempo libre, pero le gustar\u00eda ayudar a los j\u00f3venes que est\u00e1n atravesando problemas de adicciones, solos y tristes. \u201cA quienes est\u00e9n como estuve yo, ayudarlos a que escuchen la palabra, que Dios obre en ellos y puedan salir\u201d.<\/p>\n<p>Siempre tenemos una oportunidad. Hay que dejarse ayudar. Hay que aceptar que lo que Dios quiere para nosotros es lo mejor. A veces no es lo que nosotros queremos, pero tenemos que aceptar lo que \u00c9l quiere porque eso es lo mejor. Hay que creer m\u00e1s en Dios que en el hombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Carmelo Mohozzo y Eva Forischi tuvieron 11 hijos, de los cuales sobreviven 4. Una de ellas, Teresita Anabela, es una de las m\u00e1s chicas. En el \u00e1mbito familiar le dicen Petunia, sobrenombre que mantiene a sus 55 a\u00f1os y que le debe a su hermana Raquel, que le puso as\u00ed por la flor del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":11543,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,17],"tags":[],"class_list":["post-11542","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-durazno","category-suplemento-mujer"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=11542"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11544,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/11542\/revisions\/11544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=11542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=11542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/paginacero.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=11542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}