{"id":10644,"date":"2026-04-24T08:38:54","date_gmt":"2026-04-24T11:38:54","guid":{"rendered":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=10644"},"modified":"2026-04-24T08:38:54","modified_gmt":"2026-04-24T11:38:54","slug":"la-vida-te-ensena-a-silenciar-el-ruido-y-escucharte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/paginacero.com.uy\/?p=10644","title":{"rendered":"La vida te ense\u00f1a a silenciar el ruido y escucharte"},"content":{"rendered":"<p><strong>Marta Beriao Matonte aprendi\u00f3 a ser una mujer independiente. No le gusta pedir ayuda; eso muchas veces le ha jugado a favor, pero tambi\u00e9n en contra. A sus 56 a\u00f1os sabe que todav\u00eda tiene que seguir trabajando en ese aspecto. Aun as\u00ed, se considera una mujer feliz, en armon\u00eda con el universo.<\/strong><\/p>\n<p>Por Anabela Prieto Zarza<!--more--><\/p>\n<p>Es hija de Jos\u00e9 Enrique Beriao, m\u00e9dico veterinario, y de Martha Matonte, quien adem\u00e1s de ser ama de casa y mam\u00e1, colaboraba con Quique en la veterinaria. Es la del medio de siete hermanos: Fernando, Claudia, Mart\u00edn, Martita, Ignacio, Natalia y Leandro. Con un orgullo inmenso dice: \u201cSoy mam\u00e1 de Juan Mart\u00edn, de 35 a\u00f1os, profesor de Filosof\u00eda; de Facundo, de 33, que trabaja en el sector privado; y de Nicol\u00e1s, de 32, profesor de Educaci\u00f3n F\u00edsica\u201d. Tambi\u00e9n es abuela de Juana, hija de Facundo y Yami, y de Bruno, hijo de Juan Mart\u00edn y Sof\u00ed.<\/p>\n<p>Se le infla el pecho cuando habla de sus hijos: de lo buenas personas que son, trabajadores, responsables, padres excelentes. Son, sin duda, su mayor riqueza. De sus nietos habla todo el tiempo y agradece profundamente el privilegio de poder disfrutarlos.<\/p>\n<p>Siente que tuvo una ni\u00f1ez privilegiada. Curs\u00f3 primaria y secundaria en el Colegio y Liceo San Luis y luego se fue a Montevideo a estudiar Secretariado. Creci\u00f3 en un hogar seguro, lleno de voces, de mesas largas, de encuentros y de alegr\u00eda. Hasta que un d\u00eda, la vida, sin pedir permiso, cambi\u00f3 esa realidad y la casa se llen\u00f3 de silencio. Secretariado no le interesaba demasiado, pero fue la excusa perfecta para irse.<\/p>\n<p>Tanto ella como sus hermanos comenzaron a transitar un camino de \u201cs\u00e1lvese quien pueda\u201d. En lo personal, Marta empez\u00f3 a buscar dentro de s\u00ed misma aquello que la ayudara a atravesar ese momento tan duro. En ese proceso conoce a Mart\u00edn Tierno, el padre de sus hijos. Forman un matrimonio hermoso, con una persona excelente, y juntos intentan salir adelante, creciendo, educ\u00e1ndose y criando a sus hijos con apenas 20 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cSiempre fui muy inconsciente. La inmadurez de los 20 a\u00f1os me permiti\u00f3, sin querer, sacar esos ni\u00f1os adelante. Hoy son unos hombres maravillosos. Juan Mart\u00edn me ense\u00f1\u00f3 a ser madre, a no repetir con sus hermanos los errores que hab\u00eda cometido con \u00e9l. Mart\u00edn me dio una familia hermosa: sus padres y sus hermanas son mi familia, los adoro. Siempre fueron muy buenos con nosotros, muy contenedores, muy familia. En mi casa sobraba el dinero: yo no aprend\u00ed a lavarme la ropa ni a cocinar, ten\u00eda todo, pero faltaban otras cosas. En lo de Mart\u00edn se daban un beso todas las ma\u00f1anas y todas las noches\u201d.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, el matrimonio se separa y Martita contin\u00faa sola con sus hijos, aunque manteniendo una excelente relaci\u00f3n con Mart\u00edn. Recuerda que cuando decidieron separarse, a pesar de su juventud, eligieron hablarlo juntos con sus tres hijos. Nicol\u00e1s era tan peque\u00f1o que no le llegaban los pies al suelo. Mart\u00edn les dijo una frase que a\u00fan hoy sostiene con hechos: \u201cPap\u00e1 y mam\u00e1 se separan, pero no de ustedes\u201d. Y as\u00ed fue siempre.<\/p>\n<p>\u201cSiempre est\u00e1 para ellos y para m\u00ed, por ser la madre de sus hijos. Se merece este reconocimiento. Ojal\u00e1 todas las parejas, cuando la separaci\u00f3n es inevitable, puedan construir el v\u00ednculo que nosotros tuvimos y tenemos\u201d.<\/p>\n<p>Pasado un tiempo, sinti\u00f3 la necesidad de generar ingresos propios. Hizo de todo: trabaj\u00f3 en una tienda, en una financiera. Fue duro, porque por necesidad tuvo que soportar ciertos abusos, como no estar en caja con todo lo que eso implica o tener horario de salida a las 15 y quedarse hasta las 19, mientras tres ni\u00f1os peque\u00f1os la esperaban en casa. Pero todo fue aprendizaje.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s le angustiaba era la falta de estabilidad, la inseguridad econ\u00f3mica y, sobre todo, su dificultad para pedir ayuda. En aquel momento, su padre podr\u00eda haberla asistido, pero fiel a su temperamento, sent\u00eda que deb\u00eda poder sola. Entend\u00eda que la educaci\u00f3n y manutenci\u00f3n de sus hijos era su responsabilidad.<\/p>\n<p>Hubo momentos en que no ve\u00eda con claridad una salida, pero siempre tuvo algo muy claro: no pod\u00eda parar. Como pudo, sigui\u00f3 adelante. Vino una \u00e9poca de cierta estabilidad econ\u00f3mica, que luego se vio interrumpido por una reestructura en la empresa donde trabajaba, dej\u00e1ndola nuevamente sin empleo.<\/p>\n<p>En ese contexto, su hermano Mart\u00edn la invita a trabajar en la inmobiliaria vinculada a su empresa de negocios rurales. \u201cNo llegamos a trabajar juntos porque Mart\u00edn tuvo un problema card\u00edaco\u201d. Martita tom\u00f3 la idea y la llev\u00f3 adelante. Necesitaba trabajar; Nicol\u00e1s ya estaba en la facultad. Sal\u00eda en bicicleta a recorrer casas y ofrecerlas. \u201cNo hab\u00eda otra. Faltaban seis meses para que mi hijo se recibiera, esa era mi mejor motivaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Luego se asocia con dos escribanas, con quienes contin\u00faa trabajando hasta hoy, y as\u00ed se consolida el proyecto que le permite salir adelante: nace VL Estudios. Comienza a irle mejor y encuentra cierta estabilidad. Cree que su crecimiento se debe al compromiso y la responsabilidad con los que asume su tarea.<\/p>\n<p>No tiene d\u00edas de descanso. Se encarga de todo lo relacionado con las propiedades: mostrarlas, resolver problemas de propietarios e inquilinos, asegurarse de que todos se sientan cuidados y satisfechos. Logra que el cliente llegue y se quede.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n le pas\u00f3 algo m\u00e1s: se entreg\u00f3 al trabajo con la misma intensidad con la que hab\u00eda criado a sus hijos. Comprometida al cien por ciento, sin pausa. Su cuerpo empez\u00f3 a enviar se\u00f1ales de que deb\u00eda parar, pero ella no escuchaba. Entonces el Universo, que es sabio, la oblig\u00f3 a detenerse: sufri\u00f3 un infarto.<\/p>\n<p>\u201cMe despert\u00e9 de madrugada. No tuve la lucidez de pedir ayuda; a las cuatro de la ma\u00f1ana me fui manejando a emergencia. Despu\u00e9s supe que hice ese trayecto infartando. Estoy convencida de que fui cuidada por algo superior, porque cada persona con la que tuve contacto en ese momento era la que deb\u00eda estar para que yo me salvara\u201d.<\/p>\n<p>Hoy, con serenidad, afirma: \u201cAgradezco ese infarto. Logr\u00f3 que me ubicara. Ahora soy una persona m\u00e1s tranquila. Me aferr\u00e9 mucho a un amigo, Walter, que estuvo y est\u00e1. Es el t\u00edo de mis hijos, quien siempre me acomoda cuando me estoy desviando, me ayuda a volver a mi eje. Facundo dice que nunca conoci\u00f3 a alguien a quien le haya hecho tanto bien sufrir un infarto\u201d.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, empez\u00f3 a darse tiempo para s\u00ed misma. Sale a caminar, algo que disfruta profundamente. Aprendi\u00f3 a valorar el sonido del silencio en su casa, ese mismo del que antes hu\u00eda por miedo. \u201cEscuchar m\u00fasica sola me transporta. Viajar\u2026 antes lo pensaba demasiado porque sent\u00eda que me desestabilizaba econ\u00f3micamente. Hoy, si puedo, voy\u201d.<\/p>\n<p>Y viajar la llev\u00f3 a uno de esos momentos que quedan grabados para siempre. Nicol\u00e1s realiz\u00f3 un posgrado en deportes colectivos de alto rendimiento en Barcelona, y Martita decidi\u00f3 ir a visitarlo. Le cost\u00f3 tomar la decisi\u00f3n, pero lo hizo. Caminando por esa ciudad, junto a su hijo ya adulto, recordaban aquellos tiempos en que no todo era f\u00e1cil y valoraban profundamente el presente.<\/p>\n<p>\u201cLo que hab\u00edamos logrado como familia los cuatro juntos\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n realiza actividades de acci\u00f3n social, pero desde el anonimato, simplemente por sentirse bien consigo misma. Colabora con protectoras de animales, y su mascota, Ren\u00e9, es un perro rescatado de una creciente. \u201cSe llama as\u00ed porque nos rescatamos juntos, y Ren\u00e9 significa renacer en franc\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>No sabe si tiene un sue\u00f1o concreto, pero s\u00ed un deseo claro: le pide al universo, cada d\u00eda, vida para disfrutar de sus nietos, verlos crecer, realizarse, cumplir sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Hoy, en otra etapa de su vida, disfruta de una relaci\u00f3n de pareja adulta, tranquila y serena. La historia de c\u00f3mo se reencontraron merece un cap\u00edtulo aparte, pero hay un detalle que la vuelve especial: se encontraron en la puerta de lo que hab\u00eda sido la veterinaria de su padre, donde \u00e9l, de joven, la \u201cpeleaba\u201d cuando ella era apenas una ni\u00f1a. \u00c9l no la reconoci\u00f3 en un primer momento; lo dem\u00e1s, simplemente, fluy\u00f3.<\/p>\n<p>Al despedirse, le pido una reflexi\u00f3n. Y deja un mensaje que nace desde lo m\u00e1s profundo de su experiencia:<\/p>\n<p>\u201cMi humilde mensaje es que tenemos que pensar en nosotras mismas, que somos fuerza, que somos amor. Que tenemos que escuchar nuestro cuerpo, las se\u00f1ales que nos da. Que todo pasa por algo. Que de todo lo que est\u00e1 roto tenemos la posibilidad de reconstruirnos. Todo lo que necesitamos est\u00e1 dentro nuestro\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marta Beriao Matonte aprendi\u00f3 a ser una mujer independiente. No le gusta pedir ayuda; eso muchas veces le ha jugado a favor, pero tambi\u00e9n en contra. A sus 56 a\u00f1os sabe que todav\u00eda tiene que seguir trabajando en ese aspecto. Aun as\u00ed, se considera una mujer feliz, en armon\u00eda con el universo. 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